. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Montenegro y Croacia, 17 de Agosto 2008

domingo, 31 de agosto de 2008

Montenegro y Croacia, 17 de Agosto 2008


A las 7:00 ya estábamos camino de Montenegro, dejándonos Dubrovnik para la tarde, aunque paramos unos instantes para fotografiar y grabar la ciudad desde un mirador que hay en la carretera unos 2 km al sur de la ciudad, tal y como veis en la foto de la derecha.

Por cierto, los mapas de Montenegro de la izquierda y Kotor de la derecha son de la web de Lonely Planet.



La frontera ( aduana ) fue bastante rápida en la ida, y paramos cerca del fiordo de Kotor, el único fiordo del mar Mediterráneo, a hacer un tentempié.
Poco después llegamos al ferry que te deja en el otro lado del fiordo, con lo que te ahorras unos cuantos kilómetros de carretera, y aunque es el trozo del fiordo y debe de ser precioso, decidimos saltarlo por cuestión de tiempo y kilometraje (Izan ya tenía bastante tute de kilómetros), ya se que para algunos puede parecer un crimen, pero el lo que hay (en Nueva Zelanda fuimos en crucero por el fiordo Milford y condujimos por la carretera de Charlotte Drive, en los fiordos Marlborourg).
Llegamos a Kotor sobre las 10:30, rodeada de una impresionante muralla, está entre las protegidas por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. Desde 1420 a 1797 la ciudad, así como sus alrededores, pertenecieron a la república veneciana y se aprecia en la arquitectura de sus edificios. La ciudad se encuentra situada al final del fiordo más profundo de la Europa del sur encajonada entre altísimos precipicios, tal y como se aprecia en las fotos hechas desde lo alto de la montaña que se encuentra e sus espaldas, en los restos de lo que fue su castillo.
A Kotor entramos por la antigua puerta llamada "marina"(segunda foto de la izquierda), que da al mar, y bajo la cual le hicimos esta graciosa foto a Izan que vemos arriba a la izquierda.
Una vez atravesadas las murallas, nos dedicamos a pasear tranquilamente por sus callejuelas, descubriendo antiguas casas y palacios, su plaza principal con la torre del reloj, varias iglesias ortodoxas y católicas...que iban apareciendo en sus laberínticas calles medievales.
Mientras Yolanda, Izan e Ivana me esperaban, yo subí al castillo, más de 1000 escaleras, desde donde se obtienen unas vistas del fiordo y de kotor, que tiene tras sus murallas forma triangular, realmente espectaculares.
Bajé del castillo realmente agotado y tras pagar 2,7€ de parking, nos pusimos en dirección Sveti Stefan, todavía en Montenegro.

Antes de seguir con el relato, dejo aquí el vídeo de kotor donde se aprecia tanto el pueblo como el fiordo:


Se trata de una antigua isla, hoy unida a tierra firme por una playa. Antiguamente era aldea de pescadores, posteriormente fortificada.
Hoy toda la isla es un gran hotel de superlujo con una playa de pago. De hecho para ver el interior del hotel, o sea de la isla, también hay que pagar, y no es barato (las casas de la isla son las suites y/o habitaciones. Esa es la razón por la que cuando la divisamos desde lo lejos, decidimos dar la vuelta y poner Budva como destino, unos 4 km antes, bueno eso y que era hora de comer. La foto de Sveti Stefan, lugar similar a la población croata de Primosten, es de esta web.

Llegamos a Budva y nos pillamos unos trozos de pizza en un puesto de comida rápida (aunque la pizza estaba buenísima y hecha al horno).
El plano de Budva, en la derecha, es de esta web. En él se distingue abajo la parte amurallada y antigua ciudad.
Budva es una preciosa y antigua ciudad amurallada del siglo XV (como se ve en la izquierda), pero también es uno de los mayores destinos turísticos de Montenegro. Tiene unos 10.000 habitantes, aunque en verano esa cifra se multiplica. La visitaron más de 250.000 visitantes en el verano de 2005.
Sea por sus 11.310m de playas de arena, o por su vasta herencia cultural y hermosa arquitectura, Budva atrae más y más turistas extranjeros cada año.
Para que os hagáis una idea de su importancia, este año, la gira europea de Madonna pasa por esta pequeña ciudad.
Su playa más famosa es Mogren. Asentada entre varios grandes acantilados, se accede por un sendero de 500 metros de longitud desde la ciudad vieja.
La costa de Budva tiene 21 Km. de largo y 17 playas, de la arena más fina y el mar más azul del Adriático. Estoy seguro que no quedarás indiferente frente a su belleza. Es la que se ve escondida en la foto de la derecha.
El casco antiguo se encuentra asentado sobre una pequeña península y es un gran tesoro de la herencia del país. Totalmente cruzado por estrechas callejuelas y plazas que dan pie a famosos edificios, como: la iglesia de Sv. Trojica, o las iglesia de St. Ivan, St. Bogorodica y St. Sava. Los Monasterios de Stanjevici, Podostrog, Rezevici y Gradiste son los edificios religiosos más importantes de Budva.
Casi toda la arquitectura de la Ciudad vieja es de estilo veneciano. Puertas, marcos, ventanas, balcones y otros detalles parecen de estilo romano.
Es muy agradable pasear por las zonas peatonales que rodean la estas curiosas murallas y por todo el paseo marítimo lleno de puestecitos de esos que venden de todo para el turismo playero.
Un dato más, el 15 de Abril de 1979, Budva fue prácticamente destruida por un terremoto. Casi toda la ciudad vieja fue devastada, pero actualmente queda poca evidencia de la catástrofe, ya que casi todos los edificios han sido restaurados.
En fin, altamente recomendable Montenegro, el único pero, la aduana/frontera a la vuelta hacia Croacia donde estuvimos más de una hora en la cola...ventajas: naturaleza (fiordo), antiguas ciudades y playas mucho mejores que las croatas, a excepción de Bol)

Imágenes en movimiento de Budva, es decir, el vídeo:


Llegamos hacia las 18:00 al camping Kate ( 167 Kn ), en la localidad de Mlini, a menos de 10 km de Dubrovnik.
A escasos 300 metros del mismo, hay una parada de autobús, y si coges el nº 10 (10 Kn por persona), llegas a Dubrovnik en unos minutos, a escasos metros del centro antiguo de la ciudad. El mapa de la izquierda es de esta web.
Desde el otoño de 1991 hasta el mes de Mayo de 1992, Dubrovnik fue el objetivo de los incesantes bombardeos de los ejércitos Yugoslavos. Durante ese periodo cayeron sobre la ciudad más de 2.000 bombas y misiles guiados, que dañaron algunos de los símbolos más significativos de la ciudad (son los triángulos negros de la foto de la derecha). Esta guerra golpeó de este modo la economía de la ciudad, sobre todo en lo que al turismo se refiere, que descendió drásticamente durante 4 años. Sólo tras Acuerdo de Erdut (1995) se pudo volver a la normalidad. La Unesco y la Unión Europea crearon una comisión especial para su reconstrucción, y en un tiempo récord ya se habían reparado buena parte de los daños. Es lógico si pensamos que el casco antiguo es patrimonio de la humanidad por la Unesco. Gracias a esto, el turismo vuelve a florecer. Pero dejémonos de guerras y vayamos al relato.

Hacia las 19:00 estábamos allí, en la Plaza de la Logia, en la que se encuentran, entre otros, el palacio Sponza, la Iglesia de San Blas, el Palacio del Gobernador o la Catedral.
La plaza, corazón de Dubrovnik, está situada en el extremo este del Stradùn, y todavía hoy sigue siendo punto de encuentro muy popular, sobre todo en torno a la columna de Orlando (1418).
El Palacio Sponza cuenta con una elegante logia renacentista en la planta baja y una estatua de San Blas en la parte superior. Durante el S. XIV fue la Casa de la Moneda y ahora alberga los Archivos Estatales. Es el edificio de la foto de arriba a la derecha, al lado de la torre del reloj.
La Iglesia de San Blas, reconstruida en el S. XVIII, contiene numerosas obras barrocas y se sitúa en pleno centro de la plaza. Es la que está arriba a la derecha.
El Palacio del Gobernador, 35 Kn por adulto, fue durante siglos el centro de la vida política y administrativa. Aquí se alojaba el Congreso Supremo, además de las dependencias del gobernador y los salones para las reuniones diplomáticas y audiencias oficiales. Las dependencias del palacio alojan ahora el Museo de Dubrovnik repleto de muebles, pinturas de artistas venecianos y dálmatas, monedas...tal y como pudimos apreciar. A juicio de los tres, su visita no es imprescindible. Lo cierto es que lo visitamos al día siguiente, no este. Es el edificio de arriba a la izquierda.
La Catedral la construyeron después del terremoto de 1667. Dentro está el tesoro de la catedral que no visitamos. Es el edificio de la izquierda.
La catedral posee una gran cúpula barroca.

Después de una vuelta y de comprar los últimos regalos para la familia, volvimos a la Plaza de la Logia por el Stradùn o Placa, una ancha avenida que cruza la ciudad de Este a Oeste entre dos puertas. Es del S. XII y el resultado del drenaje y posterior relleno del pantanoso canal que separaba la isla de Ragua de tierra firme. A ambos lados de la calle se levantas casas de piedra de la segunda mitad del S. XVII.

Esta vez la ciudad había cambiado. Los miles de turistas, ya no eran tantos, pues sus barcos (Dubrovnik es parada de todos los cruceros del Adriático) habían zarpado, apareciendo de repente rincones completamente solitarios. La ciudad está perfectamente alumbrada, tal y como se demuestra en las fotos, y la temperatura desciende agradablemente.

Cenamos un restaurante que hay frente a la catedral, tres platos combinados de pescado, calamares, mejillones y patatas, uno de pescado solo, dos cervezas gigantes y un agua de litro por 463 Kn.
Hacia las 24:00 llegábamos de nuevo al camping.

Vídeo de "la perla del Adriático", como se conoce también a Dubrovnik:

3 Comments:

xavi marina said...

muy buenas fotos y gran resumen!!

vacaciones culturales y de playa. Me gusta.
A lo mejor de aquí poco nos vamos a cuba, para hacer lo mismo.

¿QUIÉN SOY?...MAYRA B. said...

Héctor, tú qué recomendarías, ir a la isla de Hvar o a la de Brac. Es que vamos a hacer un viaje de ocho días por Croacia y queremos ir por lo menos a una isla, pero no sabemos bien cuál. Entre estas dos con cuál te quedas? No nos gustan las aglomeraciones, aunque supongo que en julio estará difícil no encontrarlas. Gracias

Hector said...

A mí me gustó más la playa de Bol en Brac, que toda la isla de Hvar entera. Es cierto que Hvar ciudad es preciosa, pero no más que Trogir, por ejemplo, o no más que otras ciudades croatas, así que me quedaría con Brac.