. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: 10 de Julio de 2011-Ruta del vino-Alsacia-Francia

martes, 16 de agosto de 2011

10 de Julio de 2011-Ruta del vino-Alsacia-Francia

Una de las casas de Thann.
Ayer empezamos la ruta del vino por el Norte, cerca de casa, mientras que hoy hacemos exactamente lo contrario, empezamos por el sur, a 100 km de casa, poco más de una hora y cuarto en coche. Como es habitual madrugamos y llegamos a Thann a eso de las 9:00.

Thann, de 8.000 habitantes, posee el campanario más bello de Alsacia. La colegiata de St-Thiébault es del gótico final, con una excelente portada cuyo airoso tímpano corona dos puertas provistas, a su vez, de un tímpano menor. El campanario es alto, 76 metros, y magnífico.
Colegiata de St-Thiébault.
Tímpano de la Colegiata.
 En el interior sorprende su alta nave. Una estatua de madera de la Virgen María, de inicios del XVI, nos recuerda que estamos en tierra de vinos: el niño Jesús se entretiene con una uva del racimo. También destaca el coro y las vidrieras, ambos del XV.
Casa de entamados de madera. Thann.
Oficina de turismo de Thann.
Thann.
En Thann hay también algún elemento más de interés, tal como el Museo de los Amigos de Thann y la torre de Sorcières, resto de las viejas fortificaciones, así como varias casa de gran belleza.
El río atravesando Thann.
Antiguas murallas de Thann.
La torre de Sorcières.
Como en casi cualquier lado se puede estar un rato o toda una mañana en este pueblo. Como de costumbre elegimos la segunda opción, para ver más pueblecitos, así que no estuvimos más de una hora.





Unos 20 minutos en coche, o lo que es lo mismo, 23 km. más al norte, nos adentramos en Guebwiller. Se trata de una de las poblaciones mayores de la zona, con más de 10.000 habitantes, a la orilla del Lauch, antaño famosa por sus viñedos y ahora dedicada más bien a la industria. Rodeada de viñedos y valles floridos, Guebwiller es conocida como “la puerta del valle de las flores”.

Las casas son majestuosas, incluso monumentales, pero son sus iglesias las que la convierten en motivo de visita.

Iglesia de Notre-Dame.
La iglesia de Notre-Dame, construida en el siglo XVIII, por el príncipe abad de Murbach. Es un excelente edificio que combina elementos barrocos con la elegancia neoclásica y que alberga un interior notable por su grandeza.

La iglesia de St-Léger, originaria del siglo XII, es otra magnífica obra románica, que muestra su magnificencia en la fachada oeste con su triple porche y su pórtico, donde sendas grandes torres enmarcan una entrada magnífica.

Los Dominicos, San Pedro y San Pablo, el ayuntamiento y el Museo de Florival, presentan interés también, aunque a mi es uno de los pueblos que menos me gustó de toda Borgoña, así que tampoco lo hicimos demasiado largo, tal y como podréis comprobar en el vídeo.



22 km. más al Norte nos encontramos con Eguisheim, para mi una de las poblaciones más bellas de Alsacia.
Entrando a Eguisheim.
La casa más bella de Eguisheim.
Este centro vinícola de agradables mansiones de entramados de madera y unos 2.000 habitantes de población ha crecido en tres círculos concéntricos en torno del antiguo castillo originario del siglo VIII, del que aún se pueden contemplar importantes restos. Es sin duda una de las poblaciones alsacianas de más acusada personalidad.
Pueblo circular.
Casas de colores con entramados de madera.
La urbe conserva su estructura defensiva. Sus propias casas (en círculo) eran muralla ante ataques exteriores. En su entorno, además, se ubican varios castillos.
Yolanda, Izan y Joel en Eguisheim.
Repleto de flores de colores.
Yolanda y Joel.
El más destacado entre los personajes famosos del lugar: el papa San León IX, hijo de Hugo de Eguisheim, conde alsaciano. Este papa nació aquí en el 1002; fue obispo de Toul 24 años más tarde y luego papa cuando contaba 47 años. Fue un papa viajero y reformista que trató de mejorar las costumbres del clero y la cristiandad e instituyó la Tregua de Dios, que impedía combatir determinados fechas. También trató de superar el cisma entre las iglesia de Roma y Bizancio. En el ruinoso solar del castillo se levanta un pequeño templo que recuerda al Papa nacido en el lugar, obra de estilo neorrománico.

Todos los viajeros menos yo.
Sencillamente precioso.
Sorprende en el pueblo un maravilloso conjunto de viejas edificaciones tradicionales, bien conservadas, ordenadas en su curioso plano concéntrico.
Entramados de madera.
También conserva parte de su recinto murado y una Grand-Rue en torno a la que perviven pintorescas edificaciones.
Izan y Joel con un peculiar lugareño.
La iglesia, moderna, del siglo XIX, conserva un tímpano románico y restos de la vieja iglesia románica, del siglo XII. Estas estructuras son especialmente visibles en el campanario. Tiene un buen órgano del XIX.
Plaza de la iglesia.
No deja de sorprendernos sus casas medievales rebozantes de flores. En algunas se pueden ver los patios con arados antiguos y otros elementos de antaño. No os lo perdáis, aunque parezca que es "más de lo mismo", merece la pena. Seguid las indicaciones, se puede dar la vuelta completa en una hora.
No me cansaba de sacar fotos.
Se me olvidaba, en todos estos pueblos, y en toda Alsacia, se pueden visitar las bodegas de los productores de vino, degustarlos... y por supuesto, comprarlos.

Bodega. Se ofrecían catas de vino.
Quizás en estos pueblitos más pequeños es donde se respira con más fuerza el ambiente medieval y siempre acompañado por un aire romántico el cual no nos abandonaría hasta culminar nuestro viaje por esta increíble región.



Antes de abandonar la preciosa población de Eguisheim, se hizo hora de comer, y como estaba lloviendo, tal y como habréis podido apreciar tanto en las fotos como en el vídeo, nos comimos unos bocadillos bajo un techo cerca del coche.

Colmar, a 11 km, es la capital del Alto Rin, y una de las localidades más grandes de la zona.

Casas de entramados de madera en Colmar.
Se ha bautizado a Colmar como Ciudad de Arte, por sus rincones y tesoros de la época gótica y renacentista. Sin embargo, el mayor arte que conserva Colmar es ese ambiente tradicional, con sus casas de estructura de madera cuidadosamente conservadas, repletas de geranios floridos en los días de calor.
Típica casa alsaciana.
Colmar tiene un interesante centro, cuajado de viejas edificaciones, un museo famoso, Unterlinden, y una cuidada Pequeña Venecia. En todo el centro de la ciudad de Colmar abundan las casas alsacianas de entramados de madera, artísticos balcones, torrecillas, miradores y otros elementos decorativos.
Museo Unterlinden.
Además de la proliferación de este tipo de construcciones, destaca en Colmar el cuidado exquisito de este importante patrimonio, lleno de flores durante los días más benignos.
Oficina de turismo.
Una ciudad muy bella, con un centro histórico precioso, que se puede recorrer en un par de horas, se puede seguir la ruta que indica el folleto de la of. de turismo, comenzando por ella, al lado del Museo de Underlinden. Se pasa por la rue des Tetes, con la casa de las Cabezas (La maison des Têtes) del s. XVII, hoy día es un hotelito con mucho encanto., y por la Iglesia de los Dominicos (entrada, 1,5 e., atención a la tabla de la Virgen del Rosal ) La iglesia del antiguo convento, de los siglos XIII y XIV, muestra un estilo austero acorde con el espíritu de la orden religiosa.

Maison des Têtes.
 Posee vidrieras interesantes del siglo XIV y una interesante biblioteca de la ciudad, donde se albergan notables textos históricos.
Aquí está la Virgen del Rosal, bella pintura de 2 metro de alto, obra maestra de Martín Schongauer, grabador de Colmar del siglo XV. La obra presenta a una virgen coronada por ángeles, con su niño en brazos, en un jardín de rosas.
Detalles, técnica de realización y dibujo cuidado contribuyen a hacer de este trabajo una pintura fuera de lo común.
Iglesia de los Dominicos.
Este conjunto magnífico se extiende por gran parte de la ciudad, aunque es particularmente destacable en el paseo desde la plaza de la catedral a la Antigua Aduana y la Pequeña Venecia.

Casa de Pfister.
Además de tanta belleza, es muy importante en el arte ya que se pueden ver edificios de la época renacentista y gótica como por ejemplo, casa Pfister que fue edificada por Lous Pfister en 1537, de estilo gótico tardío. La casa de Pfister en Colmar es un bonito edificio de construcción medieval y con estilo gótico final.
La casa con entramado de madera más famosa de Colmar aúna la construcción medieval tradicional con el estilo gótico final, y tiene un hermoso elenco decorativo. En síntesis, la casa de un humanista adinerado.

Casa de Pfister.
El Koïfhus o antigua aduana es una gran edificación integrada por varios cuerpos, hechos de 1480 a 1575, que se constituyó en centro económico de la vida ciudadana de Colmar.
El lugar, de estilo gótico final, era almacén, mercado y centro aduanero, verdadera encrucijada de productos que pasaban o se enviaban de Colmar hacia Italia, el interior de Francia, Flandes o las tierras germánicas.
En el salón se reunían los representes de la Decápolis, federación de diez ciudades interesadas por la defensa de los intereses comunes.

El Koïfhus o Antigua aduana.
Delante del Koïfhus.
La Pequeña Venecia porque es atravesada por canales. Si hay algo que a uno lo deja sin respiración es la cantidad de arreglos florales, que no solo cuelgan de los balcones, sino también de los puentes, maceteros a lo largo de las calles. Es todo de una prolijidad que lo hace hasta irreal. Se trata de un pequeño barrio, en el entorno de la calle Pescadería. Es sin duda la zona más romántica de la ciudad de Colmar.
La pequeña Venecia, Colmar.
Casas de entramados de madera y canales.
Una de las pocas fotos en la que salimos todos.
El barrio más famoso de Colmar.
Unos hermosos conjuntos de casas tradicionales, llenas de flores, de hermosos entramados de madera, se alinean a lo largo de la calle y muelle de Pescadería, junto al canal.
Canales de agua.
Restaurantes "dentro" del canal.
Una de las fotos que más me gusta.
Estas casas eran propiedad de pescadores. En el barrio también habitaban tradicionalmente hortelanos que utilizaban los canales para conducir los frutos hacia el mercado de la ciudad. Hoy los barcos llevan más bien a tranquilos turistas.
Realmente precioso.
Por aquí de hacen paseos en barca para turistas.
Al fondo se advierte la torre de la iglesia de los Dominicos.
Muy cerca de este barrio está el de los curtidores, con casas del siglo XVII y XVIII, cuidadosamente restauradas.
Barrio de los curtidores.
También en Colmar nació Frédéric Auguste Bartholdi, el 2 de agosto de 1834, quien fue el creador de La Estatua de la Libertad de Nueva York. Incluso se puede ver una mini réplica de ella en Colmar. Ojo con las Estatuas de la Libertad que tienes varias: la que está en el jardín del Museo de Bartholdi y la grande que está en las afueras de la ciudad. Nosotros no vimos ninguna de las dos, pero eso si, hemos visto la original...



Dejamos Colmar y nos dirigimos al Oeste, unos 10 minutos o 8,5 km nos separaban de Turckheim.
Turckheim.
Al lado de las laderas que producen el brand, y con una población de unos 4.000 habitantes, Turckheim conserva un aire tranquilo dentro de sus viejos muros de forma triangular, provistos de airosas puertas.

Izan y Joel...
La plaza Turenne tiene hermosos edificios, entre ellos el ayuntamiento, y una romántica fuente; y a lo largo de la Grand-Rue se alinean hermosas edificaciones de interesante arquitectura tradicional, con casas del XVI y XVII.
Plaza Turenne e Iglesia de Santa Ana.

Grand rue.
La iglesia de Santa Ana es de 1190. En torno a la ciudad hay tanto un circuito histórico como otro para ver las viñas, el Brand.
Iglesia de Santa Anna.
Fue fundada en el año 700. No dejó de sorprendernos ya que a pesar que se mantiene un estereotipo en sus edificaciones, flores y romanticismo, cada uno es diferente y está a la espera de ser descubierto. Lo mejor es hacerlo caminando despacio y tratando de que nuestras pupilas no dejen nada de lado. Tanta belleza junta me emociona!....
Puerta de Francia. Acceso principal al pueblo.
También en Turckheim se pueden ver sus murallas las cuales tienen tres puertas, la de Munster, la de Brand y la de Francia.
Puerta de Brand.
Puerta de Munster.
Otra cosa distintiva es La Vuelta al Vigilante Nocturno que se realiza del 1 de mayo al 31 de octubre a las 10 pm, cuando sale un alsaciano, con sus ropas típicas y va cantando cánticos típicos acompañado por la gente que está de paso por el lugar. Nosotros no lo vimos porque no dormíamos por la zona, pero puede resultar interesante.



Aunque se estaba haciendo tarde, serían más de las 18:00, decidimos visitar un par de poblaciones más, pues se trataba de pequeñas localidades cercanas. La primera de ellas fue Niedermorschwihr, a sólo 2,5 km, en medio de los viñedos, con una hermosa calle principal, a la que se asoman pintorescas casas y una iglesia que conserva el campanario medieval. Básicamente son 15 minutos de paseo como máximo, pues el pueblo es bien pequeño.
Ayuntamiento de Niedermorschwihr.
Casas de entramados y vivos colores.
Casi cualquier pueblo tiene preciosos rincones.
La siguiente fue Ammerschwihr, a 5,5km., sumamente bombardeada en 1944 y reconstruida al estilo alsaciano. Es conocida por sus calles floridas y sus vinos. En el lugar perviven -pese a la destrucción aludida- la iglesia de San Martín, gótica y restos de las viejas fortificaciones. La fortuna hizo que estuvieran en fiestas, así que lo alargamos un poquito.
Yolanda e Izan participando de las fiestas locales.
Izan y Joel en una atracción.
Restos de una vieja fortificación.
Bailes y desfiles en Ammerschwihr.

Iglesia de San Martín.
Unos 45 minutos (60 km.) nos alejaban de nuestra casa en Boersch, donde cenamos y cargamos las pilas para el día siguiente tras una larga jornada de visitas.
Os dejo con el vídeo de las dos últimas poblaciones:


2 Comments:

el viajero impresionista said...

Bonito recorrido. Se ve que en Francia cuidan la unidad de sus pueblos conservando su arquitectura tradicional. Un ejemplo a seguir. Saludos

Hector said...

Si que cuidan sus pueblos, si. Cualquier pueblecito es encantador...