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domingo, 22 de mayo de 2016

La Ruta de las 1000 Kasbashs, en busca del Sahara-Telouet-Parte 1

Hacía mucho tiempo que teníamos pendiente este viaje, ya que aunque habíamos visitado Marruecos en varias ocasiones, Marrakech, Essaouira, Tetuan, Asilah, Larache, Chefchauen (dos veces), Fez, Meknes, Rabat y Casablanca, todavía teníamos zonas imprescindibles en este fabuloso país por descubrir.

Marruecos.
Marruecos.
El viaje empezó desde el momento en que salimos de casa con nuestro coche con dirección al aeropuerto de Madrid. Allí, por primera vez, íbamos a probar un servicio de aparcamiento independiente del del mismo aeropuerto para nuestro coche.

ViParking.
Parking low-cost en el aeropuerto de Madrid.
Elegimos la empresa ViParking para que guardara nuestro coche durante el viaje, y desde luego que acertamos por varios motivos...primero y más importante por precio, ya que en nuestro caso nos ahorramos la mitad de lo que nos hubiera costado el parking en el aeropuerto.

ViParking.
Fácil, cómodo, económico...¿qué más se puede pedir?
Además de ahorrarnos bastante dinero, es muy cómodo y fácil hacer la reserva y el pago bien sea online, por teléfono o mediante una app para móvil. También es muy rápido y aconsejable ya que recogen nuestro coche en el mismo aeropuerto y son ellos los que lo llevan al garaje, por lo que no se pierde tiempo yendo o viniendo, por cerca o lejos que esté el garaje, que por cierto es cubierto, es decir, que el coche es guardado bajo techo y no al aire libre.

ViParking.
ViParking.
Una vez el coche aparcado, el conductor nos envió una foto del coche aparcado en su plaza para garantizar que el coche queda en un lugar seguro, cosa que tranquiliza bastante.

ViParking.
Aquí es donde dejas y recoges tu vehículo.
A la llegada, con sólo una llamada de teléfono, el coche reaparece de nuevo en el mismo lugar donde lo dejamos a la salida sólo 5 minutos después de colgar...por lo que no puedo dejar de recomendar este servicio por precio, facilidad, fiabilidad y comodidad.

Medina de Marrakech.
Medina de Marrakech.
Una vez en el aeropuerto de Marrakech, y tras el control de pasaportes y trámites para entrar en el país, buscamos a nuestro contacto de la empresa Samicar (una empresa local de alquiler de coches muy barata) a la salida del aeropuerto para que nos entregara nuestro coche de alquiler, un Hundai I10  nuevecito (8.000 km) con GPS y sillita para Joel por 120€ para los seis días que pasaríamos en Marruecos.

Coche de alquiler en Marruecos.
Nuestro coche de alquiler.
Era muy tarde ya, así que entre recoger el coche, poner gasolina, llegar al parking (40 Dh toda la noche) que hay frente a la plaza Djemaa el Fna, justo al lado del kentucky chicken o KFC, y, a nuestro alojamiento en la medina de Marrakech, se hicieron casi las 3 de la mañana hora local.
Medina de Marrakech.
Nuestro Riad para la primera noche en Marrakech.
Medina de Marrakech.
Preparados para desayunar.
A la mañana siguiente, después de desayunar, volvimos a cruzar la plaza Djemaa el Fna, parándonos un poco para que los niños tomaran unos zumos de naranja en uno de los muchos puestos que hay, vieran los encantadores de serpientes y empezaran a palpar Marruecos, tan distinto a España.

Plaza Djemaa el Fna, Marrakech.
Plaza Djemaa el Fna, Marrakech.
Una vez en el coche, y tras un poco de lío para salir de Marrakech, ya que había obras por donde nos mandaba el GPS (aconsejo ir hasta la zona nueva de Gueliz para bordear la medina y salir de la ciudad de manera más fácil), pusimos rumbo a las montañas del Atlas.

El Gran Atlas marroquí.
El Gran Atlas marroquí.
La carretera que cruza el Atlas no es mala del todo, pero se debe circular lento y con precaución por varias razones, primero porque el tráfico es abundante, y sobrepasar a los camiones o vehículos lentos es difícil en muchos tramos, luego porque hay muchas curvas, porque atraviesa varias poblaciones y porque hay varios radares y puestos de policía, por no hablar de la posibilidad de encontraron con animales por la calzada, lo que hace que los tiempos no sean los que ponen en los programas y webs de internet...debéis tomároslo con calma.

Puerto de Tizi n'Tichka.
Puerto de Tizi n'Tichka.
Puerto de Tizi n'Tichka.
Puestos de souvenirs de Tizi n'Tichka.
Pues bien, como iba diciendo dejamos Marrakech para conducir hasta atravesar la cordillera del Gran Atlas por el increíble puerto de Tizi n'Tichka, de 2.260 metros de altura.

Paisajes del Atlas.
Paisajes del Atlas.
Paisajes del Atlas.
Camino al desierto del Sahara.
Aquí hay una explanada con varias tiendas de souvenirs y un restaurante, un buen lugar donde, dependiendo de la hora que sea, podremos comer algo o tomarnos un refresco o té verde antes de entrar de lleno en la ruta de las mil kasbahs, que nos permitirá conocer nuevas ciudades, descubrir exóticos paraísos y la forma de vida del pueblo bereber... Sin duda, uno de los lugares más insólitos y con más encanto de Marruecos.

El Gran Atlas marroquí.
El Gran Atlas marroquí.
Poco antes de llegar a Tizi n'Tichka, la carretera está en obras, por lo que vuelve a ralentizarse el tráfico.

Mapa hasta Ouarzazate.
Mapa hasta Ouarzazate.
Poco después de cruzar el puerto, recomendamos tomar el primer desvío a la izquierda, que conduce a Telouet, aunque la carretera deja bastante que desear.

kasbah de El Glaoui de Telouet.
kasbah de El Glaoui de Telouet.
Aquí se levanta la famosa kasbah de El Glaoui, cuna de la familia más poderosa de la región (31º 17,209' N – 7º 14,227' W).

Telouet, Marruecos.
Vistas de Telouet desde el restaurante.
Telouet, Marruecos.
Esperando la comida.
Telouet, Marruecos.
Restaurante en Telouet.
Como era hora de comer, primero repusimos fuerzas en un restaurante turístico que hay frente a la Kasbah, donde probamos la cocina Marroquí y Bereber por primera vez en este viaje.

Telouet.
Telouet.
Telouet.
Yendo a la kasbah.
Después de comer fuimos caminando hasta la kasbah para visitarla, pasando por un barrio bastante decadente de la localidad donde Izan y Joel repartieron algunos juguetes suyos entre los niños, que los recibieron con una alegría máxima.

Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Telouet fue la antigua capital del país Glaua y a día de hoy se mantienen las ruinas del Palacio de los Glaoui, que son las ruinas que podemos visitar, a parte de las salas que fueron restauradas.

Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Azulejos de las habitaciones.
Aunque su parte más antigua data del siglo XIX, la más moderna es de los años 1930.

Kasbah de El Glaoui de Telouet.
La decoración de la Kasbah es lo más recomendable.
Su construcción es de estilo es claramente urbano, con piedras e incluso con hormigón armado, con muchos estucos, azulejos y madera de cedro labrada.

Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Techos de la Kasbah.
El conjunto se halla bastante mal conservado, por lo que solo se nos permite visitar una parte muy reducida de la misma, ya que el resto de las estancias o se han derrumbado o son peligrosas, aunque en 2010 se restauraron algunas partes. Puede visitarse mediante una entrada de 20 Dh.

Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Las paredes del interior de la Kasbah.
Destacan sus techos de madera de cedro tallada y policromada, su suelo de mármol de gran pureza, sus tejas de porcelana verde, sus cristaleras, sus puertas cedro, sus columnas y sus ventanas.

Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Detalles de la Kasbah.
Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Recepción de la Kasbah.
Podemos visitar la recepción, el dormitorio principal y el harén, el patio y la terraza.

kasbah de El Glaoui de Telouet.
Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Kasbah de El Glaoui de Telouet.
Techo de una de las habitaciones.