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lunes, 15 de septiembre de 2014

Viernes 18 de Abril 2014 (parte 1)-La Duna de Pilat.

Este iba a ser nuestro primer gran viaje con la caravana que habíamos comprado meses antes, así que nos hacía mucha ilusión.

La primera parada del día en una estación de servicio.
Nuestro coche y nuestra casa.
Tras casi 10 horas de viaje durante el día anterior, por fin llegamos a nuestro camping en la gran Duna de Pilat o de Pyla a eso de las 22 horas, donde pasamos la noche del Jueves y la del Viernes, pero no adelantemos acontecimientos.

Duna de Pilat o Pyla.
Mapa de Aquitania.
El Jueves sólo tuvimos tiempo de preparar las cosas, cenar y descansar hasta el día siguiente.

Jugando a pinpon frente a Pilat.
Jugando a pin pon frente a Pilat.
Nos despertamos temprano y desayunamos en la caravana. Mientras Yolanda, Joel y mi hermana se acababan de arreglar Izan y yo aprovechamos para hacer unas partidas al Pin Pon frente a esta maravilla natural, y es que viajar con niños conlleva el tener que entretenerlos continuamente para que estos no se aburran y te "arruinen" el viaje.

Duna de Pilat o Pyla.
Duna de Pilat o Pyla.
Quedamos absolutamente fascinados al contemplar lo que teníamos casi enfrente, "comiéndose" el camping año a año, la fabulosa Duna de Pilat.

Duna de Pilat o Pyla.
El camping linda con la Duna de Pilat.
La Gran Duna de Pilat, llamada de Pyla en Francés, es una enorme formación de arena natural costera acumulada en el litoral de Aquitania, en pleno golfo de Vizcaya en la entrada de la bahía de Arcachón.

Duna de Pilat o Pyla.
En la base de la Duna de Pilat o Pyla.
Esta duna es casi con toda seguridad el monumento natural más conocido de Francia y el sitio turístico más visitado en de la costa de Aquitania, con más de un millón de visitantes cada año, motivo por el que elegí este lugar para pasar dos noches en nuestro viaje hacia la Bretaña Francesa.

Duna de Pilat o Pyla.
La escalera que asciende a la Duna de Pilat o Pyla.
Tanto la geomorfología como la posición de la Gran Duna se encuentran en permanente evolución y desplazamiento desde sus inicios, estimado hace varios miles de años.

Duna de Pilat o Pyla.
El camping y el bosque desde lo alto de la duna.
Contiene un volumen total aproximado de más de 60 millones de m3 de arena fina eólica que se extienden sobre 87 hectáreas de superficie, ocupando 2,7 km de costa lineal y hasta 500 m de bosque del Parque Natural de las Landas de Gascuña, hacia cuyo interior penetra inexorablemente a razón de 3 a 4 metros anuales, según las mediciones realizadas desde la década de 1960, de ahí a que vaya "comiéndose" los campings que descansan en sus inmediaciones y desde donde se tiene un acceso directo a la duna.

Duna de Pilat o Pyla.
Duna de Pilat penetrando en el Parque Natural de las Landas de Gascuña.
La Gran Duna debe la singular amplitud de su cresta, la más alta del continente europeo, a un fenómeno geológicamente muy reciente: el colapso en el siglo XVIII de un gran banco de arena oceánica situado frente a su costa. Este banco de arena proporcionó el material sedimentario luego transportado progresivamente por la naturaleza y acumulado, como resultado de la actividad humana de forestación y de lucha contra la invasión arenosa, para conformar la cumbre de la duna que evolucionó desde los 35 m de altura medidos a mediados del siglo XIX, hasta alcanzar entre 80 y 107 m según los estudios realizados desde la década de 1980.

Duna de Pilat o Pyla.
Parece un desierto pero en realidad es la Duna de Pilat o Pyla.
Empezamos la ascensión a la Duna por unas escaleras que suben desde el mismo camping en el que estábamos, pero los últimos metros de la duna se suben "a pelo" lo que es tremendamente cansado, más si como en mi caso has de subir con Joel en brazos.

Duna de Pilat o Pyla.
Yolanda en la cresta de la Duna de Pilat o Pyla.
Una vez arriba te das cuenta de la maravilla sobre la que estás caminando desde otra perspectiva, y tras un paseo por sus lomos y carreras y juegos de los niños con la arena, bajamos de la misma para dirigirnos a un lugar que también les gustó a los niños.

Duna de Pilat o Pyla.
Haciendo publicidad de nuestro blog.
Pero como por la tarde volvimos a subir a la duna, ya que estábamos alojados a escasos metros de ella, voy a seguir el relato con fotos e impresiones sobre la misma y en el siguiente artículo os cuento lo que hicimos entre tanto.

Duna de Pilat o Pyla.
Duna de Pilat o Pyla.
A eso de las 19:00 volvíamos a estar en los lomos de esa gran mole de arena que nos había atrapado y que durante toda la tarde no se había ido de nuestras retinas, de nuestros pensamientos, y es que, a excepción de mi, el resto de la expedición no conocía la existencia de ella, ni sus dimensiones, ni si quiera había oído hablar de la duna de Pyla.

Duna de Pilat o Pyla.
Parapente en la duna de Pilat.
A estas horas había decenas de gente practicando parapente, una de las muchas actividades que se pueden hacer en la zona, y que espero algún día me toque a mí, pero de momento habrá que esperar...

Duna de Pilat o Pyla.
Con Yolanda en la Duna de Pilat o Pyla.
Paseamos durante algo más de una hora, parando para disfrutar de la vista mientras los niños correteaban y jugaban en el que algunos califican como el mayor parque infantil con el más bonito cajón de arena de Europa.

Duna de Pilat o Pyla.
Duna de Pilat también es conocida como el desierto de Francia.
Tras el paseo y decenas de fotos descendimos de nuevo por la vertiente que da al bosque, donde estaba nuestro camping, la vertiente con más pendiente, entre 30º y 40º de inclinación.

Duna de Pilat o Pyla.
La familia al completo en la Duna de Pilat o Pyla.
Lo más divertido es bajar a toda pastilla por la duna, corriendo, como hicimos en ambas ocasiones, y no descendimos más veces por lo que cuesta subir, pues te vas clavando en la arena mientras desciendes, lo que hace que no puedas coger demasiada velocidad, lo que sería un problema...

Duna de Pilat o Pyla.
Descendiendo la Duna de Pilat o Pyla.
El día siguiente, Sábado 19 de Abril, nos despertamos algo más tarde, desayunamos y procedimos a desmontar la caravana para dirigirnos a Nantes, a unos 400 kilómetros de distancia, a unas 6 horas de camino de Arcachón con la caravana a cuestas y parando a mir¡tad camino más o menos para comer.

Francia, camino a Nantes.
Francia, camino a Nantes.
Cuando llegamos al camping, en plena ciudad de Nantes, aprovechamos para descansar y disfrutar del camping, pues llevábamos muchos kilómetros en pocos días, y pasaríamos dos noches en la ciudad.

Piscina del camping de Nantes.
Piscina del camping de Nantes.
Entre otras cosas, lo que más aprovechamos del camping fue la piscina cubierta municipal (climatizada) a la cual teníamos acceso gratuito por alojarnos allí, y la usamos tanto el Sábado como el Domingo por la tarde. Tiene dos toboganes acuáticos incluidos en el precio de la entrada.

Bueno, de momento no os sigo contando más cosas de Nantes, eso ya lo leeréis en otro artículo.


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