. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Jueves 28 de Abril 2011-Día 5-Cerdeña

sábado, 14 de mayo de 2011

Jueves 28 de Abril 2011-Día 5-Cerdeña

Hoy tocaba madrugar, pues a las 8:00 bajábamos en Cagliari, capital política, cultural de la isla, rodeada de marismas y situada en el Sur de Cerdeña, en el gran golfo de los Ángeles. Frecuentada desde el neolítico y fundada por los fenicios, se convierte en una verdadera ciudad con la llegada de los cartagineses, que amplían el puerto y el comercio en la isla y posteriormente se convierte en otro gran centro comercial e internacional bajo el dominio romano.

Mapa de la isla italiana de Cerdeña.
Conquistada por los bizantinos hasta la primera mitad del siglo IX y autónoma en la Edad Media pasa a poder de los pisanos hasta 1326, quienes edificaron potentes fortificaciones que serían ampliadas por los aragoneses y posteriormente bajo la dominación española le darían la impronta actual.


Mapa del centro histórico de Cagliari.
Entrada a Castello.
Cagliari queda bajo el dominio de los españoles durante cuatro siglos hasta 1708 para quedar en 1720 en manos de los piamonteses. A pesar de los graves daños sufridos por los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial, la ciudad se recupera iniciando un proceso de crecimiento económico, desarrollo turístico, y de reconstrucción de los cuatro barrios históricos: Castello, Marina, Stampace y Villanova. Hoy el testimonio de esta historia y de toda la absorción de las diversas culturas junto a la autenticidad es lo que conforma su gran encanto y belleza artística. Actualmente es una urbe de más de 155.000 habitantes, la más grande de la isla de Cerdeña.

La visita turística comenzó con un recorrido por carretera desde el muelle a través de la Via Roma y a lo largo de Viale Merello hasta llegar a las murallas de la ciudad.

Yolanda, Izan y yo frente al barrio de Stampace.
Stampace es el barrio más antiguo de la ciudad con muchos edificios que parten del siglo XI, con su urbanismo pre-medieval y uno de los más sencillos, sin palacios monumentales y sin grandes construcciones. Por sus calles sentimos los olores que te impregnan, encontramos a los artesanos de la madera y la forja, la gente se para a hablar en la calle, vamos paseando por la nostalgia de la Cagliari más auténtica. Está repleto de casas bajas que contrastan fuertemente con el resto de Cagliari. Cada calle tiene su propia iglesia.

Vista del barrio Stampace desde el barrio de Castello.
En la calle Sant´Ignacio se encuentra el Anfiteatro Romano de Cagliari, que fue construido en el siglo II d.c., con una capacidad para 10.000 espectadores que asistían a los combates entre gladiadores; también se usaba para la ejecución de las penas capitales.
Se encuentra situado sobre un pequeño valle en la colina del Buon Cammino. En la actualidad solamente sobrevive la parte excavada en la roca, que sirve durante la época estival para ofrecer conciertos y espectáculos de todo tipo. Conserva el foso, los vomitorios y tres series de gradas donde se distribuía el público según su rango social.
Es el edificio público más importante de la Cerdeña romana, pero creo que no merece la pena su visita pues no se encuentra demasiado bien conservado. Sólo lo vimos por fuera.

Anfiteatro romano de Cagliari.
Caminamos a través de la ciudadela fortificada y Porta Cristina entrando en el Barrio de Castello, el barrio más simbólico de Cagliari, dominando la ciudad desde lo alto y el lugar donde reside el espíritu medieval de la ciudad, con sus imponentes murallas y las majestuosas torres de San Pancrazio y del Elefante.

Torre de San Pancracio desde la Plaza del Arsenal.
Torre de San Pancracio.
Seguimos por la ciudad medieval pasando por la Piazza Arsenale y la torre de San Pancrazio, de 1305, que custodiaba la entrada norte a la ciudadela, es un símbolo de la ciudad de Cagliari y el punto más alto del castillo, encontrándose a 130 metros de altura sobre el nivel del mar. Fue construida en piedra caliza blanca extraída de la colina de Bonaria, como elemento defensivo para detener los constantes ataques de los árabes y los genoveses. Más tarde ejerció funciones de prisión y en la actualidad sirve, junto con la Torre del Elefante, como puerta de entrada al castillo. La visita a este monumento permite contemplar desde lo alto de sus 36 metros una de las panorámicas más bonitas de la ciudad, aunque nosotros no subimos.

Barrio de Villabona, estanque Molentargius y monte Urpino.
De aquí nos dirigimos a la Piazzeta Mundula para disfrutar de la vista del barrio de Villabona, del estanque de Molentargius, Monte Urpino y la Silla del Diablo.
Castello desde la plaza Mundula.
Villanova es el barrio que se extiende hacia las afueras, como una extensión natural de la ciudad, cobró gran popularidad con la época española. También es la parte más verde de Cagliari, rodeada de jardines y típicas casas bajas es ideal para pasear y disfrutar de una panorámica de la ciudad. La pascua se vive en Villanova de manera intensa, sus calles se convierten en altares a cielo abierto donde se celebran las procesiones de Semana Santa, inmutables en el tiempo son una expresión espectacular de la profunda religiosidad. Nosotros no paseamos por sus calles.

A continuación proseguimos hasta la catedral de Santa Maria del Castello, situada en la piazza Palazzo, en el corazón de Castello.

Santa María del Castello desde el bastión de san Remy.
El exterior del Duomo presenta una mezcla de detalles de arquitectura medieval, renacentista y barroca, pero ha sufrido varias transformaciones desde su construcción en el s. XII, la última, en 1933, le devolvió su aspecto románico. En su interior conserva obras de arte de notable interés donde destaca el Púlpito de Guglielmo da Pisa de la segunda mitad del siglo XII donde un tiempo estuvieron sosteniéndolo los maravillosos cuatro leones representando los cuatro evangelistas que actualmente se pueden admirar al lado del Presbiterio, una importante expresión del románico, destaca también el Retablo de la Crucifixión y una cripta escavada a roca viva.

Catedral Santa María de Castello.
Fuera del transepto se encuentra el mausoleo de Martin Giovane, un príncipe Aragonés y el Palazzo Vicenregio. Fue construido en el s. XIV como sede de los virreyes españoles. Más tarde fue sede de los piamonteses y ocasionalmente acogió a la corte de Saboya en el exilio entre 1799 y 1814.
El Palacio ha sufrido muchas modificaciones a lo largo de su historia. A finales del siglo XIX pasó a ser propiedad de la Provincia siendo decorada por Bushi con temas relacionados con la mitología clásica y la historia sarda. En la actualidad aloja las oficinas de la prefactura.

Palacio Vicenregio.
Entre las callejuelas de este barrio, encontraremos una atmósfera muy especial entre tiendas de restauración, artesanado de el hierro, vidrio o cerámica, anticuarios y el mercado de objetos usados que se celebra los domingos por la mañana. Todo ello mientras paseamos junto a antiguos edificios y palacios como el viejo Palacio de la Ciudad edificado en el siglo XVI en estilo gótico-aragonés, Palacio Arzobispal y el Palacio Real (Palazzo Regio) que actualmente alberga la Prefactura o como el mismo Palacio de la Universidad.

Izan y Yolanda en el barrio de Castello.
Continuamos hasta el Bastione San Remy donde se pueden admirar hermosas vistas de la ciudad y el puerto. El acceso al bastión se realiza por la Porta dei Leoni, así conocida por las cabezas de león sobre el arco de entrada, de origen románico. Fue construido a principios del siglo XX con la finalidad de unir la ciudad alta con los barrios de Marina y Villanova. Se encuentra ubicado en el barrio del Castillo y se ha convertido en una de las fortificaciones más importantes de Cagliari. Desde allí es posible contemplar una hermosísima panorámica de la ciudad.

Barrio de Castello desde el bastión de San Remo.



Izan con los adolescentes de Castellón que venían en el barco.
Para subir hasta el bastión hay que tomar alguno de los ascensores que se encuentran en la Av. Regina Margherita o si preferís podéis llegar hasta allí subiendo las enormes escalinatas ubicadas en la Plaza de la Constitución.

Bastione de San Remy desde la Plaza de la Constitución.
Una vez de vuelta en el Belvedere, volvimos a subir al autobús y nos dirigimos hasta la Basílica de Bonaria, un importante lugar religioso en Cagliari.La razón de su importancia es la virgen que hay en la basílica, que llegó a las costas de Cagliari en una caja de madera que todavía conservan en la basílica.

Basílica de Bonaria.
Después, continuamos hasta la colina de Monte Urpino, que domina toda la ciudad. Desde este punto privilegiado podremos contemplar, a un lado, el puerto de Cagliari y el barrio de Castello, y al otro la larga playa urbana "del Poetto", cuyas piscinas y estanques litorales ofrecen un refugio seguro para los miles de flamencos rosados que han elegido el estanque de Molentargius como lugar de anidamiento. La verdad es que hay unas vistas fascinantes desde ese punto.

Barrio de Castello desde el monte Urpino.
Joel y Yolanda en el Urpino.
Estanque Molentargius desde el Urpino.
Antiguas salinas.
Flamencos rosas en el Estanque Molentargiu.
Callejuelas de Marina.
La playa il Poetto (nuestro siguiente destino) es la playa más importante de la ciudad y una de las más bonitas del mediterráneo. Cuenta con más de 7 kilómetros de longitud, extendiéndose desde la Sella del Diavolo hasta el litoral de Quartu Sant'Elena, convirtiéndose en la segunda playa más grande de Italia.
Es la más frecuentada tanto por turistas como por los propios habitantes de Cagliari. Está perfectamente comunicada con la ciudad a través de las numerosas líneas de autobús que llevan a cualquier punto de la playa. Desde Vía Roma parten frecuentemente autobuses hasta allí.
Su arena blanca y fina y el apetecible color de sus aguas la convierten en un auténtico paraíso para descansar y tomar el sol. Sus aguas transparentes y sus mareas calmadas son un claro ejemplo de playa mediterránea. La recorrimos con el autobús, pero no paramos.

Barrio de Marina. Via Roma.
Calles de Marina.
Al regresar al muelle, decidimos pasear un poco por el barrio de la Marina, a los pies del mar y desde su origen el lugar donde residían todos los trabajadores del puerto, aduaneros y pescadores. Se encuentra encerrada entre las tres grandes arterias urbanas de la ciudad: Vía Roma, Viale Regina Margherita y Largo Carlo Felice.Hoy en día, se ha convertido en una de las zonas con más vida y movimiento de Cagliari, donde se entremezcla la diversidad cultural, con multitud de tiendas y con gran variedad de trattorias de pescado que no tienen perdición.
La visita al barrio merece iniciarse en la Via Roma con sus pórticos y elegantes palacios de inicios del siglo XIX.

Via Roma. Marina
Palacios de la via Roma.
 En la Marina encontramos iglesias de interés turístico como Santa Eulalia, de primera mitad del siglo XIV de estilo gótico-catalán, San Agostino o el Santo Sepulcro y otros monumentos importantes como el Palazzo del Consiglio Regionale.

San Francesco di Paola. Marina.
El Palazzo Comunale (Ayuntamiento), una construcción de principios del siglo XIX y un ejemplo del estilo Liberty en Cerdeña se encuentra entre los barrios de Marina y Stampace.

Palazzo Comunale.
Torre de San Pancracio.
Una vez se hizo hora de comer cogimos el mismo autobús que te saca del puerto (no puedes acceder a pié) y comimos en el barco. Después Izan y Yolanda se fueron a bañar, pues ese día hacía calor y fue de los poquitos en los que se pudo usar la piscina. El resto del día, lo dedicamos a descansar y disfrutar del barco y de la animación del mismo, pero antes de partir hacia Córcega hice unas fotos más de la capital de Cerdeña.
Por la noche tocaba el espectáculo "sabor latino" en el gran teatro.
Santa María de Castello desde el barco.

Barrio de Castello desde el Grand Celebration.
Antes de finalizar os dejo nuestro vídeo de Cagliari.



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