. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: 27 de Septiembre de 2011-Asilah-Moulay Bousselham-Larache-Asilah

lunes, 5 de marzo de 2012

27 de Septiembre de 2011-Asilah-Moulay Bousselham-Larache-Asilah

Desayunamos tranquilamente en nuestro"hostel" para coger fuerzas para la jornada. El coche nos condujo unos 90 km. al sur de Asilah, más o menos una hora por autopista hasta la costera localidad de Moulay Bousselham.

Mezquita de Moulay Bousselham.
Es un pequeño pueblo marinero con una reserva de cigüeñas, garcillas, flamencos rosas, varias especies de gaviotas, cormoranes, charranes, ostreros, etc.


Skyline de Moulay Bousselham. desde la laguna.
Al fondo se ven los flamencos.
La gente se dedica a la pesca y recolección de cangrejos, moluscos, etc, así como al transporte en barca para turistas por la laguna y que realizan en pequeñas barcas de apenas 3 ó 4 metros de eslora y muy poco calado, para poder acceder al pequeño puerto natural en el interior de la laguna y navegar por ésta, con muy poco fondo en algunas zonas, donde apenas se llega al medio metro de profundidad.

Marisqueando en la laguna Merja Zerga.
Alguno de los habitantes de la laguna.
No hace falta decir que esta excursión en barca es lo primero que te ofrecen nada más bajar del coche, o incluso antes. Es mejor esperar, y bajar a la orilla de la laguna para que te "aborden" allí y discutan entre ellos para ver quién se queda con el cliente. Concierta el precio antes con el barquero, y las condiciones, pues los flamencos están realmente lejos y para ir más cerca de ellos te doblan el precio y necesitarás más de dos horas de trayecto. Yo pagué 80 dirhams por hora y media de trayecto, eso si, regateando.

Nuestros hijos Izan y Joel en la barca.
La laguna de Merja Zerga ocupa una amplia depresión, separada del mar por un extenso cordón de dunas. El agua es salobre, ya que al aporte oceánico que penetra hacia el interior siguiendo el flujo de las mareas, hay que sumar las aguas subterráneas y las provenientes de un par de ríos que desembocan en la laguna, siendo el más importante el oued Drader, que es , además, el que permite con su desembocadura que la comunicación con la mar abierta se mantenga. Estas específicas condiciones convierten a la laguna en un paraje de gran importancia desde el punto de vista de la biodiversidad, especialmente para las aves, que encuentran aquí un adecuado enclave de cría y un oportuno lugar de descanso en sus travesías migratorias.

La laguna Merja Zerga desde el mirador del pueblo.
Mujeres marisqueando.
Rodeando la laguna, por toda sus riberas, podemos observar varios núcleos boscosos, formados principalmente por eucaliptos de repoblación, y numerosas aldeas, cuyos habitantes viven principalmente también de la pesca artesanal, que realizan los hombres, y el marisqueo , que efectúan las mujeres.




Numerosas aves habitan la laguna.
¿Alguien sabe que ave es esta?.
Otro de los atractivos de Mouley Bouselham son sus playas interminables, rodeadas de dunas y abiertas al océano, aunque casi siempre con oleaje. Para llegar a ellas únicamente hay que ir hasta el final del pueblo, para luego girar a la derecha. Lástima que el agua estuviera tan fría, quizás en pleno verano...

Los cangrejos también habitan estas aguas.
Después puedes comprar el pescado en la misma playa y hay chiringuitos que os lo cocinan. También hay restaurantes en el pueblo, pero como todavía era pronto, pusimos rumbo a Larache.

Transporte público entre Moulay Bousselham y Larache.
Si vas en coche como en nuestro caso, más o menos media hora separan la laguna de Larache, pero también te puedes mover en transporte público o en grand-taxi, tal y como hice yo en mi viaje en solitario por el Norte de Marruecos en 2010, en el que no visité ninguna de las localizaciones que disfruté en este nuevo viaje por Marruecos.

Izan por la medina de Larache.
Larache,  ciudad cuyo blanco caserío se sitúa en una loma rocosa donde el río Lucus desemboca en el océano atlántico, posee gran influencia española y ambiente marinero.

Callejeando por la medina de Larache.
 La Medina tiene forma triangular, se extiende entre el Castillo de Kelibach, el Castillo de la Cigüeña y el puerto, en la antigüedad amurallada, hoy muy poblada y mal conservada, precisando de urgente restauración. Actualmente es la zona más pobre de Larache, las familias con más recursos económicos se han trasladado a la ciudad moderna.

Edificio de la Plaza de la Liberación.
Se accede a ella, a través de la calle Mohamed V, al final de esta calle, esta la Plaza de la Liberación, centro neurálgico de la ciudad, donde se unen la medina antigua y la ciudad colonial. 

Plaza la Alcaicera.
Todos los "trastos" que se vendía en la plaza.
Yolanda e Izan en la Alcaicera.
Entrando por la plaza de la Liberación se cruza la bonita puerta de Bab Barra o de la Medina, accediendo a una bonita plaza porticada, la Alcaicera, o zoco chico, centro neurálgico del zoco, antigua plaza de armas, la preside la mezquita Mayor, a la izquierda la Madraza del zoco chico junto a la antigua calle Hospital, que nos lleva a las ruinas del castillo de Kelibach, también llamado de San Antonio construido por los Saadies en el siglo XVI.

Mezquita Mayor.
A la derecha de la Alcaicería se encuentra la puerta de la Alcazaba siglo XV, con su fuente, continuando por ella hacia el este, se pasa por la plazoleta y mezquita de Anwar con alto alminar octogonal, junto a ella el morabito de Abd el Krim Al Bacuri .

Yolanda, Izan y Joel en la medina de Larache.
Se hacía la hora de comer y decidimos comer en un restaurante de locales, donde pocos turistas habrán comido, pues para que os hagáis una idea, los refrescos iban a comprarlos a una tienda cercana porque no había ni nevera.
Local en el que comimos en Larache.
Pues en este local nos pusimos las botas y a un precio regalado, pues tres refrescos, pan, dos pescados grandes fritos, un arroz con caldo y una pata de pollo, patatas fritas y un buen tajín para dos con boquerones y patatas solo nos costó 50 dirhams con propina incluida.

Tonos azules y blancos de la medina de Asilah.
Decenas de artistas y pintores exponen sus obras en la medina.
Después de comer volvimos a nuestro hostal en Asilah para descansar un rato y reponer fuerzas para otro paseo por el mercado de Asilah, que se encuentra a la sombra de los eucaliptos de la Avenida de Hassan II, y en él desemboca un río de gente.

Al final del mercado, junto a la muralla están las frutas y verduras.
Con telón de fondo de las murallas, es el lugar donde se comercia con frutas, verduras, especias, cereales e infinidad de productos del campo. Es un punto de reunión obligado para los lugareños y para los forasteros que quieran vivir el tumultuoso mundo árabe.

Yolanda, Izan y Joel frente a una de las muchas fachadas pintadas.
Puestos de recuerdos y artesanía.
Nos volvimos a adentrar por las calles laberínticas de la medina, buscando rincones con encanto que plasmar en estas fotografías que os muestro.

Los artistas no se conforman con pintar lienzos.
La puerta de una mezquita.
Pese a todo, es fácil orientarse por la medina, al contrario de lo que puede pasar en la medina de Marrakech o en la de Fez.

Asilah.
Las últimas compras.
Aprovechamos para hacer las últimas compras por la medina porque esa iba a ser nuestra última noche en Asilah, porque al día siguiente nos marchábamos a Chefchauen.

Muralla frente al mar.
Toda la familia en el mirador.
Marea baja.
Antes de cenar y volver al hostal, volvimos al mirador de la muralla para ver como anochecía, algo magnífico.

       

2 Comments:

ROSANA GARCIA said...

Bonita etapa Hector!!!, la verdad es que no me atrae Marruecos pero parece un gran destino!!!, me lo apunto!!!!

Hector Arenós Marco said...

Pues era mi tercer viaje a Marruecos, un país que a mi me fascina y al que seguro volveré algún día...todavía me quedan rincones por descubrir...