. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Sudeste asiático en familia. Escala de 14 horas en Moscú. Parte 1

lunes, 25 de septiembre de 2017

Sudeste asiático en familia. Escala de 14 horas en Moscú. Parte 1

Voy a empezar los relatos de nuestro gran viaje en familia de este verano 2017 donde hemos tenido la suerte de realizar el más largo de nuestros viajes con niños, tanto por número de días, como por distancia en kilómetros, ya que hemos pasado 25 días por el Sudeste asiático.

San Basilio y Kremlin de Moscú.
Una de las imágines más famosas de Moscú, donde hicimos escala.
Lo primero que debéis saber es que, como en la gran mayoría de nuestros viajes, este ha sido montado por mi, de modo que lo embasté para satisfacer nuestras necesidades y en base a lo que creía más importante o que más nos iba a gustar, así que, después de comprar los vuelos con muchos meses de antelación (con Aeroflot vía Moscú) y meses recopilando información, llegó el día tan esperado.

Metro de Moscú.
Las lámparas de muchas estaciones de metro de Moscú son espectaculares.
Condujimos desde Castellón hasta el aeropuerto de Barcelona, donde previamente había reservado para aparcar el coche en Looking4parking, un buscador/comparador de parkings low-cost tanto para aeropuertos, como para puertos o estaciones de tren en España o el extranjero. Era la primera vez que lo usábamos y nos fue genial, ya que puedes elegir en qué compañía contratar dependiendo del presupuesto; del tipo de parking (cubierto, descubierto); o de la clase de servicio que ofrece, como aparcacoches (dejáis el coche en la terminal y se encargan de aparcarlo y devolvéroslo cuando llegas) o  park and ride (es decir, dejáis el coche en el aparcamiento y os trasladan hasta el aeropuerto tanto a la ida como en la vuelta).

Metro de Moscú.
El metro de Moscú está repleto de pequeños tesoros.

Tras poco más de 4 horas de vuelo llegamos al aeropuerto de la capital de Rusia Sheremétievo (SVO)  a las 5:15 hora local, y tras superar los lentos controles de aduanas (saqué los visados dos meses antes gracias a Central de Visados Rusos por poco menos de 300€ para los 4 con los portes incluidos) nos fuimos directos a la estación de ferrocarril de Aeroexpress (en la web tenéis los horarios), ya que el tren (sin paradas intermedias) es la forma más barata y rápida de llegar al centro de Moscú. Yo compré los billetes allí mismo, pues en la opción online no estaba disponible el billete familiar (dos adultos y dos niños), mucho más económico que el normal.

Tu Moscú.
Selfie de Nikolay, de Tu Moscú, y la familia de  Los Viajes de Héctor.
Así pues, unos 35 minutos en tren después, llegábamos a Moscú, donde, pese a ser las 6:45 de la mañana, ya nos estaba esperando Nikolay Borkovoy, guía privado en español de Moscú y responsable de Tu Moscú, una empresa que ofrece tours por Moscú.

Captura de la web Tu Moscú.
La web Tu Moscú.
Normalmente no contratamos tours ni guías por las ciudades que visitamos, pero en esta ocasión lo vimos necesario, ya que la escala era de unas 14 horas, y entre traslados aeropuerto-Moscú-aeropuerto, aduanas y el tiempo que se aconseja estar antes de la salida del vuelo, nos quedaban sólo 8 ó 10 horas para visitar la ciudad.

Metro de Moscú.
Cada color de este mosaico es de una piedra diferente.
He de decir que fue todo un acierto contratar este guía en Rusia, pues, después de haber hablado con Nikolay por whatsapp, y haber elegido y cambiado el tour entre ambos (se adecuó perfectamente a nuestras necesidades, haciendo una excursión especial para nosotros), pudimos ver y conocer muchísimas más cosas y a un precio más económico en Moscú, que si lo hubiésemos hecho por nuestra cuenta.

Metro de Moscú.
La profundidad del metro impresionó a los niños.
La primera parte del tour fue a pie, ya que todavía no estábamos cansados del todo (recordad que sólo habíamos dormido unas 3 ó 4 horas y en el avión) y ya que estábamos en una estación de ferrocarril y de metro, que mejor lugar para empezar la visita que ese, el grandioso Metro de Moscú.

Metro de Moscú.
Mapa del Metro de Moscú.
El Metro de Moscú es probablemente el mejor sistema para desplazarse por la capital rusa tanto por precio, como por rapidez y frecuencia (pasan cada minuto o minuto y medio), pero también es también una de sus principales atracciones turísticas debido a la belleza de muchas de sus estaciones. Aunque el Metro es seguro, hay que tomar las precauciones más lógicas, como llevar bien guardada la cartera, sobre todo cuando se sube a trenes muy llenos.

Metro de Moscú.
Estación de Arbatskaya.
Nikolay empezó la visita dejando la estación en la que nos encontrábamos, Belorusskaya, donde nos dejó el tren del aeropuerto, por la estación de Arbatskaya, una de las más espectaculares de Moscú.

Metro de Moscú.
Vagón tematizado con la Segunda Guerra Mundial.
Seguimos por la línea 3, la de color azul más oscuro, hacia el centro de la ciudad y paramos en la estación de la Plaza de la Revolución o Ploshchad Revolyutsii, una de las más famosas del Metro de Moscú, repleta de esculturas de bronce, donde destaca una de ellas donde un perro que acompaña a un guardia de frontera, de la que se dice que trae buena suerte si frotas la nariz del perro.

Metro de Moscú.
Estación de Teatralnaya.
Tomamos de nuevo la línea 3 en dirección a la estación de Kurskaya, otra de las imprescindibles en este fabuloso metro.

Metro de Moscú.
Estación de Komsomolskaya.
Ya en la línea 5 del metro, la misma donde empezamos la visita al metro, fiuimos volviendo a la estación de inicio, donde Nikolay tenía el coche estacionado, parando primero en otras estaciones interesantes de esta línea de metro circular de color marrón, como la estación de Komsomolskaya, con sus impresionantes murales de mosaico de las gloriosas victorias rusas.

Metro de Moscú.
Estación de Novoslobodskaya.
Seguimos acercándonos a Belorusskaya parando en la estación de Novoslobodskaya, famosa por sus vidrieras, mosaico, marcos y molduras de latón.

Teatro Bolshoi de Moscú.
Teatro Bolshoi de Moscú.
Creo que me dejo una estación en este repaso de las que visitamos, y hay muchas más estaciones de metro interesantes en Moscú, pero como os había dicho antes, nuestro tiempo en la ciudad era limitado, así que Nikolay y nosotros cogimos el coche para dirigirnos al centro de Moscú, parando brevemente para mostrarnos otro de los puntos fuertes de la ciudad, plaza teatral con el Teatro Bolshoi, donde hicimos una breve parada en el coche para poder fotografiarlo.

El Kremlin de Moscú.
El Kremlin de Moscú desde la rivera de Santa Sofía.
Seguimos en el coche de nuestro guía licenciado y oficial de Moscú, de habla hispana, que nos llevó hasta la rivera de Santa Sofía desde donde obtuvimos una vista panorámica del complejo de el Kremlin de Moscú mientras Nikolay nos explicaba lo más interesante del mismo.

El Kremlin de Moscú.
El Kremlin y el Río Moscova.
Tras aparcar el coche pasamos a hacer una parte del tour a pie, empezando la misma por los famosos y lujosos Grandes Almacenes Estatales GUM, el centro comercial más conocido de Rusia y también el más visitado por los turistas de Moscú.

Galerías GUM de Moscú.
Galerías GUM de Moscú.
Muchas de sus tiendas se dedican a la venta de marcas de lujo occidentales por lo que los precios son desorbitados, pero pese a ello también podréis encontrar marcas más asequibles y tiendas de regalos y souvenirs ya que no todo son tiendas de lujo.

Galerías GUM de Moscú.
Tres plantas repletas de tiendas.
De todas formas, pese a que no tengáis la intención de comprar nada, visitar este edificio es imprescindible, tanto por su imponente fachada de 242 metros de largo como por sus majestuosos interiores, como sus magníficos baños (de pago pero espectaculares), o la cristalera que cubre el edificio que es realmente fantástica.

Galerías GUM de Moscú.
Probando los famosos helados GUM.
Si visitáis los GUM en verano, es super recomendable probar el mítico helado de las Galerías GUM en alguno de los quioscos de la planta baja. De hecho Nikolay insistió en invitarnos. Se trata de un helado con una bola de chocolate, nata u otros sabores diferentes que se sirve sobre una galleta con forma de vaso.

Plaza roja de Moscú. Tumba de Lenin.
Plaza Roja de Moscú. Mausoleo de Lenin.
La siguiente parada era la joya de la corona de esta escala, la Plaza Roja de Moscú, una de las plazas top del planeta, con cuatro costados realmente magníficos y espectaculares: a un lado, la Catedral de San Basilio; a otro, la muralla del Kremlin con el Mausoleo de Lenin, al otro los almacenes GUM y en otro un precioso edificio que alberga el Museo Estatal de Historia de Rusia con la Catedral de Kazán en una esquina.

La Catedral de San Basilio.
La Catedral de San Basilio.
El conjunto, la Plaza Roja y el Kremlin, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1990.

Museo Estatal de Historia de Rusia.
Museo Estatal de Historia de Rusia.
Lamentablemente, más de la mitad de los días del año, la plaza está ocupada por algún evento que impide verla en su totalidad (330 metros de longitud y 70 de ancho, es decir 23.100m² de superficie), en esta ocasión era un combate de boxeo que se realizaría por la noche, pero otras veces es un concierto, un festival internacional de bandas musicales, ect.

Moscow City.
La Moscú City es la zona financiera de la capital rusa.
Seguiré contándoos lo que hicimos en una escala de 14 horas en Moscú en el siguiente artículo, os dejo con una foto de adelanto...

0 Comments: