. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Qué ver en la provincia de Cuenca y alrededores en verano. Día 2

lunes, 11 de abril de 2022

Qué ver en la provincia de Cuenca y alrededores en verano. Día 2

Después de un primer largo día de visitas por las provincias de Cuenca y Guadalajara, hoy volvíamos a las andadas, así que tras despertarnos, asearnos y desayunar, pillamos nuestros coches para recorrer en poco menos de una hora los cincuenta y pocos kilómetros que nos separaban de nuestra primara parada.

Mirador del Tío Cogote o de Las Majadas.
Mirador del Tío Cogote o de Las Majadas.

El Mirador del Tío Cogote o Los Miradores de Las Majadas, está a escasos kilómetros del pueblo de Las Majadas, subiendo a la muela de la madera, y para llegar hasta el aparcamiento que está a 100 metros del mismo, deberéis conducir un kilómetro y poco por una pista en bastante buen estado.

Mirador del Tío Cogote o de Las Majadas.
Pedazo de vistas, espectacular.

Desde lo alto del mirador veréis todo el valle del Júcar y la Serranía de Cuenca desde unos 1.300 metros de altura, desde el Puente de Royofrío que canaliza el agua del embalse de La Toba hasta la central eléctrica de Villalba de la Sierra.

Mirador del Tío Cogote o de Las Majadas.
Merece la pena acercarse hasta aquí.

Las vistas desde allí son realmente impresionantes, arboledas, aves rapaces, el dibujo en la roca caliza de formaciones imposibles y alucinantes, además de una paz infinita, es lo que encontraréis desde este mirador de escándalo con cortados de cientos de metros.

Los Callejones de las Majadas.
Los Callejones de las Majadas.

Alrededor de 2 km. antes de llegar al Mirador del tío Cogote está el aparcamiento de los Callejones de las Majadas, un lugar bastante parecido a la famosa Ciudad Encantada de Cuenca, pero mucho menos conocido, por lo que no está tan masificado y, encima, de acceso es gratuito, así que teniendo en cuenta que ya conocíamos esa "ciudad", no tuvimos dudas ante qué visitar.

Los Callejones de las Majadas.
Parque Natural de la Serranía de Cuenca.

Los Callejones de las Majadas, dentro del Parque Natural de la Serranía de Cuenca, se hallan a 3 km del pueblo de las Majadas. Desde allí, hay indicaciones que os llevarán directos hasta el aparcamiento de la zona.

Los Callejones de las Majadas.
Ideal para venir en familia.

Lo mejor es ir provistos con calzado cómodo y deportivo, y ropa adecuada a la estación del año en la que nos encontremos, en nuestro caso pantalón corto y camiseta de tirantes o manga corta.

Los Callejones de las Majadas.
Rocas con formas de lo más curioso.

La ruta circular que nace desde el aparcamiento es apta para todos los públicos, pues son 3,6km y alrededor de una hora y media de recorrido yendo despacio, de hecho los niños disfrutaron bastante subiendo y bajando por las rocas (aunque no está permitida la escalada a otro nivel), dejando llevar su imaginación y buscando formas familiares. 

Los Callejones de las Majadas.
Los viajeros más jóvenes de la expedición.

Porque es precisamente esto lo que os encontraréis en esta ruta, paseando entre rocas gigantes de carbonato magnésico y cálcico, es decir dolomías, rocas solubles al agua, de modo que es así como con el paso de los años se va creando este fantasmagórico paisaje que comienza por grietas, como podréis observar en la parte alta de la zona, y con el tiempo se van ensanchando hasta formar esos callejones y laberintos de curiosa apariencia que le dan el nombre.

Los Callejones de las Majadas.
Lo bueno es que hay bastante sombra.

Repartidas casi de forma laberíntica en las verdes praderas de la zona, la única forma de no perderse para los que no las conocen es seguir el recorrido más o menos ordenado de las balizas de madera que están numeradas y dispuestas en el terreno, aunque, claro está, podréis improvisar, subir, bajar, etc con el fin de obtener diversas vistas del lugar.

Los Callejones de las Majadas.
Ruta circular y bastante sencilla.

Durante el camino encontraréis sombras para resguardaros del sofocante calor del verano, importante e interesante en esta época del año, pero no estaría de más llevar con vosotros agua para la ocasión, gorra y protección solar.

Los Callejones de las Majadas.
Como veis las rocas tienen un tamaño considerable.

Como curiosidad os contaré que aquí se ha rodado más de una película, como “El mundo nunca es suficiente”, de 1999, donde Pierce Brosnan se pone en la piel de James Bond, el agente 007.

Los Callejones de las Majadas.
El pino negro es la especie más numerosa.

Nosotros aprovechamos las mesas y sillas que hay en el aparcamiento bajo la sombra de los árboles para comer de picnic, así que si esta es vuestra intención no os olvidéis los bocadillos y la bolsa nevera.

Cascada del Molino de la Chorrera.
Inicio de la ruta de la Cascada del Molino de la Chorrera.

Después de comer y un rato de sobremesa, de nuevo en coche, alrededor de una hora después, llegamos al inicio de la ruta de la Cascada del Molino de la Chorrera.

Cascada del Molino de la Chorrera.
Cascada del Molino de la Chorrera.

El sendero arranca de la carretera forestal que une la localidad de Tragacete con el Albergue de San Blas, pero no es fácil aparcar vehículos allí, por lo que si hay muchos coches deberéis dejar el vuestro o en la localidad de Tragacete, a 2 km, o en la zona de aparcamiento habilitado unos 700 metros antes de llegar al inicio.

Cascada del Molino de la Chorrera.
La cascada lleva agua todo el año.

Este sendero fluvial es bastante cómodo y agradable, tanto porque en todo momento la sombra que ofrecen los árboles os irá cobijando como por la duración de la caminata, pues la cascada está a sólo 500 metros, y en casi todo el trazado hay una valla de madera para avanzar sin peligro.

Cascada del Molino de la Chorrera.
Primer salto de agua del río Júcar.

Así llegamos al primer salto que pega el río Júcar después de su nacimiento, una cascada impresionante y para nosotros solitos.

Embalse de la Toba.
Embalse de la Toba.

Una vez hechas las 3 visitas, llegaba el momento de refrescarnos un poco, pues hacía un calor infernal, así que deshicimos parte del camino hecho en coche hasta una de las playas del Embalse de la Toba, muy cerca de la localidad de Uña.

Embalse de la Toba.
Pantano de la Toba.

Aquí había bastante más gente, pues era sábado, así que nosotros nos alejamos un poco de los grupos y estuvimos bañándonos tranquilamente, una y otra vez, merendando, tomando el sol y volviéndonos a bañar hasta que decidimos cambiar de agua.

Pozas del Arroyo de la Madera.
Bajo este puente están las Pozas.

Aunque nuestra siguiente parara estaba a menos de 10km, es un lugar que no aparece en Google Maps, o más bien te lleva a un sitio cercano desde el que no hay acceso, de modo que lo mejor es acercaros a Uña y preguntar por las Pozas del Arroyo de la Madera.

Pozas del Arroyo de la Madera.
El agua es tan transparente como fría.

De todas formas os diré que para llegar deberíais pasar la Laguna de Uña por una carretera que hay antes del puente que cruza el río, frente al Restaurante o Casa Rural la Laguna. Poco después pasaréis el el antiguo cuartel de Uña y cuando atraveséis el puente del canal de La Toba, una especie de gran acequia, giráis a la izquierda en la intersección, hasta que finalmente llegaréis a una zona habilitada para aparcar.

Pozas del Arroyo de la Madera.
Pozas del Arroyo de la Madera.

Poco más se puede decir a partir de ahora, deberéis dejar el coche, descender hasta el afluente del río Júcar y disfrutar de las aguas limpias y cristalinas mientras chapoteáis lejos del estrés, el abatimiento o el bullicio, y, pese a que estaba bastante concurrido, dimos con la tranquilidad terapéutica.

Pozas del Arroyo de la Madera.
Es un lugar muy recomendable.

Quizás subrayar que las fotos no hacen justicia a la belleza del lugar, pues es más bonito de lo que parece.

Cuenca desde el Puente de San Pablo.
Cuenca desde el Puente de San Pablo.

Cuenca. Puente de San Pablo.
Cuenca. Puente de San Pablo.

Como todavía no era tarde, pues habíamos madrugado decidimos dar una vuelta por Cuenca capital, pues aunque ya la conocíamos Yolanda y yo, para el resto de viajeros sería la primera vez, y sólo fuimos a ver la Plaza Mayor, la Catedral de Santa María y San Julián, el Ayuntamiento y las famosas Casas Colgantes, que se ven perfectamente desde el Puente de San Pablo, lo que nos llevó poco más de una hora de paseo.

Ayuntamiento de Cuenca.
Ayuntamiento de Cuenca.

Catedral de Santa María y San Julián.
Catedral de Santa María y San Julián.

Tras esta corta visita volvimos a nuestro alojamiento, a sólo 10 minutos de la capital, donde cenamos y jugamos con los niños hasta bien entrada la noche...Había que dormir que nos faltaban más días de visitas y baños, pero eso será otro artículo.

Cuenca. Rascacielos de San Martín.
Cuenca. Rascacielos de San Martín.

Casas Colgantes de Cuenca.
Casas Colgantes de Cuenca.

Cuenca. Rascacielos de San Martín.
Cuenca. Rascacielos de San Martín.

Puente de San Pablo y Casas Colgantes de Cuenca.
Puente de San Pablo y Casas Colgantes de Cuenca.

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