. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Roadtrip por Islandia-Qué hacer en los alrededores de Reykjavík-Parte 21 (Fin)

lunes, 25 de octubre de 2021

Roadtrip por Islandia-Qué hacer en los alrededores de Reykjavík-Parte 21 (Fin)

Nos despertamos en el camping más cercano a la sede de Into the Glacier en Húsafell, lugar de encuentro para hacer nuestra última excursión o tour en Islandia.


Desde allí íbamos a explorar el Glaciar Langjökull, el segundo más grande de Islandia con 950 km², accediendo desde el Oeste, en motos de nieve, con una visita a la Cueva de Hielo artificial que allí arriba han construido.


Esta actividad, la de las motos de nieve, se suele hacer desde el Círculo Dorado, dado que el glaciar Langjökull no está lejos de la cascada Gullfoss, que es el punto de encuentro para acceder al glaciar por el Este.


Para llegar al Campamento Base Klaki, en la misma base del glaciar, viajamos en un vehículo glaciar modificado, especialmente diseñado para explorar el entorno del glaciar, un auténtico bicho de 20 toneladas.


Una vez allí, nos equiparon con ropa especial, guantes, casco, gafas y todo lo necesario para realizar la excursión y cambiamos a otro vehículo glaciar modificado más espectacular todavía para llegar, entre laderas blancas, al lomo del Glaciar Langjökull que significa "glaciar largo", ya que mide 55 km de norte a sur por sólo 20 km de ancho de Este a Oeste.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Entrada a la Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. 

Justo allí está la entrada de la Cueva de Hielo artificial que mediante túneles con conducirá al corazón azul del glaciar.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. 

Fue en 2010, cuando Baldvin Einarsson y Hallgrimur Örn Arngrímsson tuvieron la idea de llevar a la gente al interior del corazón de la remota y extraordinaria capa de hielo, para ver el magnífico "hielo azul" que está enterrado profundamente debajo de la superficie. 

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Colocándonos los crampones.

Así fue como los mejores ingenieros y el renombrado geofísico Ari Trausti Guðmundsson comenzaron a estudiar, planificar, modelar y prepararse cuidadosamente para la construcción de la cueva de hielo más grande del mundo, abierta en 2015.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Hielo azul del interior del glaciar.

A 1.260 metros de altura, avanzamos por el interior del glaciar por una alfombra especial para evitar resbalones, pues caminábamos sobre el hielo, hasta llegar a la primera sala donde nos proporcionaron unos crampones especiales para poder caminar con seguridad el resto de la visita.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
El hielo iluminado artificialmente.

La cueva de hielo se adentra 500 metros en el glaciar, y digamos que cuando llegamos a la primera bifurcación después de recorrer el túnel excavado en el hielo, giramos a la izquierda para recorrer toda la cueva hasta volver a llegar a este punto de nuevo, es decir, que podría decirse que la cueva tiene forma de raqueta, como el aluminio de la misma.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Una de las grietas naturales de la cueva.

Pese a ser una cueva artificial, y haber varias habitaciones en el recorrido como un bar o una capilla con una excelente acústica, también nos encontramos con grietas naturales del glaciar, es decir, que en su excavación, los arquitectos tuvieron que lidiar con este tipo de dificultades.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Pese a ser artificial, nos encantó.

Finalmente llegamos de nuevo a la primera bifurcación de la que os hablaba unas líneas antes, deshaciendo en este punto el camino hecho hacía una más o menos una hora, lo que dura el tour, hasta la salida, habiendo estado de ese modo en el interior del cuarto glaciar más grande de Europa.

Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Cueva de Hielo artificial del Glaciar Langjökull. Islandia.

Sólo puntualizar una cosa antes de dejar la cueva, ésta podría sobrevivir entre 10 y 15 años sin mantenimiento alguno, pero, lógicamente, las tareas de mantenimiento de la misma se hacen para que su vida sea tan larga como la del glaciar.

Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Aquí se aprecia el daño del calentamiento global.

Y esto nos lleva a hablar de nuevo de eso, de la vida del Glaciar Langjökull, pues si el calentamiento global continúa sin cesar, Langjökull desaparecerá en unos 100 años, aunque podrían ser 50 años en el peor de los casos.


Motos de nieve en el Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Motos de nieve en el Glaciar Langjökull. Islandia.

Después de esta visita ya sólo quedaba escuchar la charla de seguridad y funcionamiento de las motos de nieve, ponernos los cascos, gafas y guantes y acelerar.

Motos de nieve en el Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Una experiencia espectacular.

Esta era la primera vez para los 5 que subíamos a motos de nieve, una experiencia nueva más que tuvimos en Islandia, y la verdad es que recorrer el lomo del glaciar a más de 80 km/h en estos vehículos fue alucinante.

Motos de nieve en el Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Blanco por todas partes.

Había un guía delante y otro detrás de la fila india que hicimos con los vehículos, para que nadie pudiera perderse en este desierto de nieve, que además, debido a la niebla, era todavía más blanco si cabe.

Motos de nieve en el Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Ni Joel ni Izan habían visto tanta nieve nunca.

Tras unos 20 o 25 minutos de conducción paramos en una ubicación que, si el tiempo lo hubiera permitido nos habría dado unas vistas del Círculo Dorado desde las alturas.

Motos de nieve en el Glaciar Langjökull. Islandia, Iceland.
Tenía que hacerlo...ja, ja, ja...

Allí, en medio de la nada, rodeados de blanco por los cuatro costados, nos hicimos varias fotos jugando con la nieve hasta que llegó la hora de conducir hacia el camión de 8 ruedas que nos había llevado a lo alto del glaciar, volver al campamento base y regresar al punto de encuentro donde estaba nuestra furgoneta.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
El parquing de la Blue Lagoon.

El resto del día lo dedicamos a regresar a Reykjavík, hacer las últimas compras y dar un último paseo por su centro antes de irnos al camping a dormir, el más cercano a la Blue Lagoon para, a la mañana siguiente, darnos un baño antes de abandonar Islandia.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
El camino del aparcamiento a la entrada.

Eso fue precisamente lo que hicimos, después de desayunar, recorrimos los pocos kilómetros que nos separaban de la Blue LagoonBláa Lónið o Laguna Azul para estar a las 10 en punto en las entrada y hacer uso de las instalaciones, ya que habíamos reservado online a esa hora. Ojo, nosotros pudimos reservar de un día a otro, pero lo habitual es que tengáis que hacerlo semanas antes, sobretodo en temporada alta.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
Está en medio de un campo de lava.

Esta situado en medio de un campo de lava a 20 km del aeropuerto internacional de Keflavik (20 minutos en coche), donde nos dirigimos después para coger los vuelos de vuelta.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul.

La Laguna Azul es el lugar más visitado de toda Islandia, por encima del Círculo Dorado, además de una de las 25 maravillas naturales o el mejor balneario curativo del mundo...pues pese a ello, nosotros no teníamos previsto ir por dos razones, la primera es su elevado precio, pero cuando miramos para reservar vimos que a la hora que íbamos sólo era 6€ más cara que el resto de lugares donde habíamos ido (36€ por adulto y niños gratis) y la segunda porque siempre está repleta de gente, a tope, pero como durante nuestro roadtrip por Islandia no vimos a casi nadie, debido a las restricciones por la Covid-19, pensamos que no habría nadie, y acertamos, estábamos completamente solos ya que suele ser un lugar sólo para turistas, pocos islandeses vienen aquí (por lo menos habitualmente).

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
Tuvimos los baños para nosotros solos.

La razón es que ya habíamos estado en otros baños termales, más concretamente en otros 4 de Islandia, así que sólo si nos sobraba tiempo entraríamos en el más caro de la isla, y como nos sobró, allá que fuimos.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
Qué maravilla de agua.

Este lago se formó en 1976 debido a las perforaciones realizadas en la planta geotermal Svartsengi para obtener electricidad. Años más tarde, en 1981, los islandeses empezaron a bañarse en el lago, de forma espontánea, debido a sus propiedades curativas. Así que en 1987, la compañía Blue Lagoon construyó las instalaciones que veis, aunque se han ido ampliando, y se inauguraron para todo el público.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
La mascarilla de silicio está incluida en la entrada.

En el precio de la entrada se incluye la toalla, una bebida y una mascarilla de silicio, además del una taquilla para guardar la ropa y demás objetos personales, y el funcionamiento es como en el resto de baños termales, una pulsera es la que acumulará los posibles gastos extra que realicéis y deberéis abonar a la salida.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
Aunque los niños no pagan entrada, les pusieron mascarilla también.

El color azul turquesa de la superficie de la Laguna Azul se debe a los minerales del fondo, como el silicio, pero también hay bastante azufre.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
El agua está entre 38 y 42ºC...

Para nosotros fue todo un acierto venir aquí, aunque si el turismo vuelve a sus números normales después de la pandemia, no creo que sea interesante venir a un lugar que se puede asemejar a las playas de Benidorm en pleno Agosto.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
...y se renueva cada dos horas.

De modo que yo no sé hasta que punto merece la pena pagar 50€ o más (que es el precio normal) para estar en un lugar donde deberías de relajarte, pero que por estar repleto no puedes hacerlo.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
¡Qué felicidad!

Además de la gran piscina, el recinto tiene varios restaurantes a precios prohibitivos, spas de lujo mucho menos concurridos, tiendas de souvenirs a precios de escándalo y dos hoteles extremadamente caros (a partir de 500€ por noche el más barato y más de 1.000€ el otro), es decir que parece más un sacadineros que otra cosa.

Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.
Blue Lagoon, Bláa Lónið o Laguna Azul, Islandia, Iceland.

Comparándolo con los otros cuatro baños termales que visitamos en Islandia, en nuestro ranquin, la Laguna Azul estaría en cuarto lugar...en último si la hubiésemos encontrado abarrotada. 

Aeropuerto internacional de Keflavik. Islandia, Iceland.
Aeropuerto internacional de Keflavik.

Después de esta relajante experiencia, regresamos a Keflavik para devolver nuestra furgoneta, esa que nos ha servido de transporte y casa durante 15 días, y los chicos de Campeasy nos acercaron al aeropuerto internacional de Keflavik, completamente vacío, donde horas más tarde salió nuestro vuelo de regreso.

8 Comments:

Jordi said...

Es curioso porque los viajes a Islandia suelen ser muy parecidos todos pero vosotros habéis planteado un montón de alternativas. Por ejemplo no había oído hablar de la posible visita a este Glaciar Langjökull. Qué chulada está cueva aunque sea artificial. Visitamos alguna semejante en Suiza y la verdad es que resulta de lo más curioso.
Desde luego sí que visitamos la laguna azul y nos encantó, aunque en el norte, cerca de husavik visitamos alguna otra bastante menos masificada y más barata.

Los Viajes de Héctor said...

Jordi, no contestos con esto, si nada lo remedia, en Diciembre volvemos a Islandia.

Naiara said...

Qué viaje más bien aprovechado chicos!!! La verdad es que dan muchas ganas de volver a Islandia. ¡Nos faltó tanto por hacer! La cueva de hielo me parece chulísima. A pesar de ser artificial, debe ser una pasada caminar sobre el hielo allí dentro...
Nosotros fuimos al Blue Lagoon pero no pudimos bañarnos porque no quedaba hora libre :-( Aún así, nos dejaron asomarnos y ver las instalaciones. Cuando fuimos había bastante gente aunque me hubiera metido de cabeza. ¡Es un lugar precioso!

Pasaporte a Wonderland said...

HOla, Héctor!

Que pasote de reportaje, yo pensaba que nuestro viaje a Islandia había sido completo, pero viendo las actividades que mostráis en vuestro blog flipo muchisimo
Según veía el post pensaba que será de esto si el cambio climático lo derrite todo, que pena, ya que se van va a perder infinidad de lugares maravillosos, a ver si espabila el ser humano y mejoramos o no lo estropeamos tanto.
Otra cosa qu me llamo mucho la atención en Islandia fueron los vehículos 4x4 o 6x4 o lo que fueran, menudos bichos, los que nuestras en el post no andan a la zaga.
Gracias por mostrarnos actividades tan diferentes al resto que viajamos a Islandia

Los Viajes de Héctor said...

Naiara, yo también me muro de ganas por volver, ja, ja, ja...como bien dices es muy chula la cueva, pese a ser artificial, y la Blue Lagoon fue pensado y hecho.

Los Viajes de Héctor said...

Pasaporte a Wonderland, no contentos con ello, volvemos a Islandia el mes que viene...ja, ja, ja.

Pasaporte a Wonderland said...

Joee yo también quiero volver a Islandia, sobre todo a ver auroras

Los Viajes de Héctor said...

Vente, hay una plaza de sobra en la furgoneta...ja, ja, ja...