. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Qué ver en los Países Bálticos-Letonia-Kuldīga y Palacio de Rundale-Parte 5.

lunes, 2 de febrero de 2026

Qué ver en los Países Bálticos-Letonia-Kuldīga y Palacio de Rundale-Parte 5.

Nuestro viaje por los Países Bálticos había empezado en Letonia, pues aterrizamos en Riga, y lo primero que visitamos, antes de bajar a Lituania, más concretamente a Klaipéda, fue Kuldīga, pero no os lo había contado para hacerlo cuando empezara con los artículos de Letonia, y distribuirlo así de manera más lógica a la hora de recopilar información.

Letonia. Kuldīga.
Letonia. Kuldīga. 

Kuldīga es una atractiva y decadente villa de alrededor de 11.000 habitantes situada en el oeste de Letonia que parece que se ha detenido en el tiempo, en el siglo XVIII o XIX, de no ser por los coches que hay aparcados, y no exagero, pues ha sido escenario de varias películas de época.

Letonia. Kuldīga. Parque urbano.
Letonia. Kuldīga. Parque urbano.

Su precioso y bien conservado casco antiguo posee un buen puñado de edificios históricos de gran valor, muchos de ellos de época barroca.

Letonia. Kuldīga. Cascada de Venta o Ventas Rumba.
Letonia. Kuldīga. Cascada de Venta o Ventas Rumba.

Esta preciosa ciudad que atesora numerosas zonas verdes y que se asienta a orillas del río Venta, también destaca por tener en plena ciudad una espléndida cascada, la Cascada de Venta o Ventas Rumba, que aunque no destaca por su altura, apenas unos 2,5 metros, sí que es famosa por su longitud de 249 metros de orilla a orilla, la catarata más ancha de Europa.

Letonia. Kuldīga. Tribunal de Distrito de Kuldīga o Kuldīgas Rajona Tiesa.
Letonia. Kuldīga. Tribunal de Distrito de Kuldīga o Kuldīgas Rajona Tiesa.

Tras cruzar el puente de ladrillo aparece el Tribunal de Distrito de Kuldīga o Kuldīgas Rajona Tiesa, un bello edificio en estado un poco ruinoso que necesita una renovación, pues ya no se usa como Palacio de Justicia.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Iglesia Luterana de Santa Caterina.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Iglesia Luterana de Santa Caterina.
Allí finaliza la atractiva Baznīcas iela o calle de la iglesia, que conecta la Plaza del Ayuntamiento con el puente, donde está la Iglesia Luterana de Santa Caterina, barroca de 1665, el edificio religioso más importante de la población pues la santa en cuestión no solo es la patrona de la ciudad, aparece también en su escudo de armas con una rueda y una espada, ambos atributos del martirio. En su interior destaca el apabullante órgano de casi 1000 tubos, aunque no lo pudimos ver porque estaba cerrada, y en su exterior la imponente torre de 25 metros, visible desde gran parte de la población.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Staffenhagen House.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Staffenhagen House.

Seguimos adentrándonos en Kuldīga por la calle Baznīcas iela, en la que están algunos de los edificios más singulares de la ciudad, hasta pasar frente a la Staffenhagen House, construida en el siglo XVII como la casa residencial del alcalde de Kuldīga. En 1701 se alojó allí el rey Carlos XII de Suecia, quien dejó en su antecámara un gran cofre (2x2,5m), que aún puede verse libremente después de la restauración. 

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Farmacia del Duque Jacobo.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Farmacia del Duque Jacobo.

Casi delante está la Farmacia del Duque Jacobo, un edificio de clara influencia alemana con largas vigas de madera en sus fachadas. Fue construido según las técnicas de los fachwerkhaus alemanes, enormes almacenes construidos con materiales ligeros y baratos que servían para guardar todo tipo de mercancías.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Farmacia del Duque Jacobo.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Farmacia del Duque Jacobo.

Los Fachwerkhaus de Klaipeda, la ciudad de Lituana de pasado también alemán, a la que iríamos después, son probablemente el conjunto más significativo de estas construcciones de todos los países bálticos.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. 

Baznīcas iela se encuentra orillada de largos y desvencijados edificios que no han sufrido las discutibles reformas de la Plaza del Ayuntamiento, quizá por ello exhalan un encanto y una autenticidad que aquellos no tienen.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums.

Así llegamos al principio de la Baznīcas iela, donde está la Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums, estrecha, alargada y flanqueada de edificios de distintas épocas y estilos, sin ninguna uniformidad pero encantadora, con una aspecto rural.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums. Ayuntamiento Nuevo.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums.
Ayuntamiento Nuevo.

Como no podía ser de otro modo, presidiendo la plaza tenéis el Ayuntamiento Nuevo, la construcción más ostentosa de la plaza, con sus tonos amarillo pastel y cierto aspecto de castillo.

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums. Ayuntamiento Viejo.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums.
Ayuntamiento Viejo.

Muy cerca está el restaurado Ayuntamiento Viejo, un llamativo edificio enteramente de madera pintada de marrón oscuro y ventanas amarillas. En la planta alta se puede encontrar una pequeña exposición de artesanía local y en la baja la Oficina de Turismo de Kuldīga. 

Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums. Ayuntamiento Viejo.
Letonia. Kuldīga. Baznīcas iela. Plaza del Ayuntamiento o Rātslaukums.
Ayuntamiento Viejo.

A su lado, puede pasar desapercibida una casona de aspecto rural con la fachada cubierta de ventanas, pero se trata de la casa de madera más antigua de Kuldīga datada en 1670.

Letonia. Kuldīga. Alrededores de la Iglesia de la Sagrada Trinidad.
Letonia. Kuldīga. Alrededores de la Iglesia de la Sagrada Trinidad.

A dos pasos está la modesta Iglesia de la Sagrada Trinidad o Kuldīgas Svētās Trīsvienības Romas katoļu baznīca, pues aunque la comunidad católica es bastante menos numerosa que la luterana, también cuenta con un bonito templo pintado de blanco y rodeada de casas por tres de sus cuatro costados.

Letonia. Kuldīga. El puente más antiguo de Kuldīga.
Letonia. Kuldīga. El puente más antiguo de Kuldīga.

También allí mismo, al lado de la Plaza del Ayuntamiento, situado junto al edificio de madera más antiguo de Kuldīga, sobre el río Alekšupīte en la calle Pils, está el puente más antiguo de Kuldīga, construido a principios del siglo XVII y el rincón más bonito de esta bella localidad.

Letonia. Kuldīga. Liepājas iela o Calle Liepājas.
Letonia. Kuldīga. Liepājas iela o Calle Liepājas.

Después paseamos por la Liepājas iela o Calle Liepājas, una calle peatonal única, rodeada de edificios de diferentes siglos, que muestra de forma maravillosa la evolución de los estilos arquitectónicos de los siglos XVII al XX. 

Letonia. Kuldīga. Liepājas iela o Calle Liepājas.
Letonia. Kuldīga. Liepājas iela o Calle Liepājas.

Al pasear observad las interesantes puertas y tragaluces de las casas, que aquí están especialmente ricas en magníficos detalles.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

Como ya os había adelantado, de aquí nos fuimos a Lituania, y días después regresamos a Letonia, aunque más hacia el Este, para visitar el Palacio de Rundāle.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle. Patio de Armas.

El Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle, es sin duda, el exponente más importante de la arquitectura barroca en Letonia desde que el Duque de Curlandia se lo mandara construir en el s.XVIII al arquitecto italiano Francesco Bartolomeo Rastrelli. 

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

El conocido como el Versalles de los Bálticos es uno de los palacios más bellos de la región y su construcción se terminó en 1770.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

En la Guerra franco-rusa (1812), las tropas francesas utilizaron el palacio como hospital, quedando destruida la biblioteca y gravemente dañadas otras partes del palacio. Durante la Guerra civil rusa (1917-1923) el palacio fue ocupado por el ejército alemán y en su retirada fue quemado. Las autoridades reconstruyeron gran parte de los edificios, pero llegó de la 2ª Guerra Mundial y se utilizó como almacén de grano, lo que volvió a  causar graves daños. Por fin, en 1972 se creó el Museo del Palacio de Rundāle cuya misión principal era restaurar el complejo, lo que duró décadas hasta que se finalizaron en 2014, cuando lo devolvieron a la esplendor anterior.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

Pasear por sus salas y pasillos es como transportarse a otra época, merece mucho la pena admirar el mobiliario, techos repletos de bellas lámparas, paredes con miles de cuadros o ventanas decoradas con cortinas imposibles.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

Nombres como las Salas de Estado, el Salón Dorado, la habitación más lujosa del palacio que el Duque utilizó como salón del trono y sala de audiencias, el Gabinete de Porcelana, la larguísima Gran Galería que se utilizó como sala de banquetes, o el Salón Blanco, son sólo algunos de los que os encontraréis en el interior del Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.. 

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

La Sala Azul, la Pequeña Galería, los apartamentos Duke's Parade, la Biblioteca, la Sala de las Rosas, el “Salón de los Gobernantes” o el Dormitorio de Estado del Duque aparecerán después.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

La Sala de Audiencias, el “Salón Italiano”, el Comedor del Duque, la sala de billar, los apartamentos privados del duque, el vestidor del Duque, el estudio del primer duque, el estudio del segundo duque, los diferentes baños, un sinfín de estancias en las que no podréis dejar de hacer fotos.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

Personalmente me pareció una verdadera maravilla, mucho más interesante que el famoso Palacio de Versalles de París, Francia, que está vacío y sin muebles.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle.

A espaldas de la construcción palaciega se localiza el jardín francés, que podría haber sido inspirado por los jardines de Versalles, eso sí, este es de mucho menor tamaño, apenas 10 hectáreas. El precio de la entrada al palacio no incluye los jardines, y como no es barata, 12€ por persona, decidimos no pagar 6€ más para pasear por el jardín.

Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle. Jardín Francés.
Letonia. Rundale Palace Museum o Palacio de Rundāle. Jardín Francés.

Fue obra también del propio arquitecto Rastrelli y se llevó a cabo mientras se construía el palacio (1736-1740), quizá por ello el conjunto posee una gran armonía. El italiano diseñó un jardín de estructura geométrica con una red de senderos, setos, parterres y fuentes, pero el trabajo fue dirigido por los hermanos jardineros Christopher y Michael Weiland. El jardín de rosas de Rundāle es un ambicioso proyecto iniciado en 2005 en el que se crearon más de 50 zonas en los que trabajan distintos cultivadores de rosas de 17 países distintos en una superficie de una hectárea.

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