. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Qué ver en la Selva Negra y alrededores en 4 días. Gengenbach, Triberg y Schiltach. Parte 3.

lunes, 12 de octubre de 2026

Qué ver en la Selva Negra y alrededores en 4 días. Gengenbach, Triberg y Schiltach. Parte 3.

Al día siguiente de nuestro viaje tocaba ver las poblaciones más bonitas de la Selva Negra, y empezamos por Gengenbach.

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach.

Alemania. Selva Negra. Gengenbach. Kinzigtor.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. Kinzigtor.

Gengenbach es una pequeña localidad de unos 11.000 habitantes de los considerados lugares imprescindibles que ver en la Selva Negra, con un casco antiguo encantador, fachadas con entramados de madera y callejones de postal, de esas que hacen de este un pueblo de cuento. De hecho aquí se filmaron algunas escenas de la película "Charlie y la fábrica de chocolate".

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Así que sí, Gengenbach es como entrar en un cuento de hadas o de los hermanos Grimm donde sus casas con entramados de madera, sus murallas o sus callejones adoquinados y repletos de flores nos devolvieron a la infancia, esa época en la que nos hubiéramos creído que podía haber aparecido de repente Bella, Rapunzel o cualquiera de los personajes en los que se inspiró Walt Disney. 

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

No os podéis perder la Plaza del Mercado, el Rathaus o Ayuntamiento del siglo XVIII, o las dos puertas de entrada al casco antiguo.

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Tampoco puede faltar callejear por Engelgasse y Höllengasse, dos de las calles más bonitas de Gengenbach, aunque no os quedéis solamente ahí, perderos porque hay rincones preciosos.

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Las calles están empedradas, como todo el casco antiguo, y las casitas de colores con entramados de madera y las flores hacen el resto para estas calles parezcan sacadas de cuento, pues esta ciudad se conserva a las mil maravillas y está como hace cientos de años. 

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Lo mejor que se puede hacer aquí es pasear, callejear por el cuidado casco histórico y disfrutar de su tranquilo ambiente (a primera hora y en Marzo estábamos prácticamente solos). Su magnífica puerta de entrada o Kinzigtor ya nos da una idea que lo que vamos a ver en el interior de esta villa, impecablemente cuidada. 

Alemania. Selva Negra. Gengenbach.
Alemania. Selva Negra. Gengenbach. 

Todo está en donde debe estar para que las encantadoras y coloridas casitas hagan de Gengenbach el pueblo perfecto para un cuento.  

Alemania. Selva Negra. Triberg. 

Nuestra siguiente visita fue en la pequeña ciudad de Triberg, uno de los puntos más turísticos y famosos de la Selva Negra.

Alemania. Selva Negra. Triberg.
Alemania. Selva Negra. Triberg. 

A pesar de que el gran símbolo de Triberg son las Cascadas de Triberg, que con una caída de más de 160 metros dividida en varios niveles, y consideradas las más altas de Alemania, nos negamos a pagar 7€ por persona para verlas. Hemos disfrutado de cascadas 1.000 veces más bonitas e impresionantes en Islandia, por poner solo un ejemplo, completamente gratis y creo que es un abuso cobrar por verlas.

Alemania. Selva Negra. Triberg.
Alemania. Selva Negra. Triberg. 

Triberg también es la capital de los relojes de cuco, un símbolo de la cultura alemana, y todo gira entorno a esta artesanía, de modo que podréis encontrar tiendas y talleres donde poder ver los relojes, por todos lados, incluso en las fachadas, de hecho aquí se encuentra el reloj de cuco más grande del mundo.

Alemania. Selva Negra. Triberg.
Alemania. Selva Negra. Triberg. 

Alemania. Selva Negra. Triberg.
Alemania. Selva Negra. Triberg. 

El casco urbano de Triberg es bastante pequeño, fácil de recorrerlo a pie, pues lo interesante se concentra en apenas una calle principal, una plaza y algunas calles aledañas con comercios. El turismo parece la vida de este pueblo de algo más de 5000 habitantes, a tenor de la cantidad de tiendas de souvenirs que vemos.

Alemania. Selva Negra. Triberg. Eble Uhren- Park.
Alemania. Selva Negra. Triberg. Eble Uhren- Park.

Antes de irnos de Triberg no podíamos dejar la ocasión de ver el que dicen es el reloj de cuco más grande del mundo, el Eble Uhren- Park, situado en la carretera B33 entre Triberg y Hornberg e inscrito en en el libro Guinness de los Récords. Si tenéis interés podéis ver su mecanismo en funcionamiento.

Alemania. Selva Negra. Triberg.
Alemania. Selva Negra. Triberg. 

Un poco más al Norte hay otro reloj de cuco gigante que destaca por ser de los más bonitos y con más encanto. Justo al lado hay una tienda de souvenirs con personal muy amable que completa la visita.

Alemania. Selva Negra. Schiltach.
Alemania. Selva Negra. Schiltach.

El tercer pueblo del día fue Schiltach, otro de los pueblos más bonitos que ver en la Selva Negra, probablemente el más bello, aunque está difícil la elección.

Alemania. Selva Negra. Schiltach.
Alemania. Selva Negra. Schiltach.

Aparcamos justo en la entrada del pueblo, en un aparcamiento gratuito ubicado frente a la iglesia construida en piedra arenisca construida entre 1839 y 1843, un punto perfecto para empezar la ruta por Schiltach.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Áussere Mühle.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Áussere Mühle.

Áussere Mühle es el edificio con entramado de madera más antiguo de Schiltach, un antiguo molino usado por los ciudadanos del pueblo para moler sus granos. En el arco de entrada del antiguo molino puede verse grabado el año 1557. 

Alemania. Selva Negra. Schiltach.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Foto desde el Stadtbrücke.

Así llegamos a cruzar el puente de la ciudad de Schiltach o Stadtbrücke, que nos ofreció unas vistas panorámicas del centro, en cuyos alrededores hay una heladería que preparaban unos helados exquisitos.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.

Así nos dirigimos al interior del casco histórico de Schiltach, llamado “La pequeña ciudad” por los lugareños, una zona repleta de preciosos edificios muy bien conservados con entramados de madera, la arquitectura más típica y característica de la Selva Negra.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.

El casco histórico es el lugar ideal para disfrutar del paisaje  urbano y perderse por sus callejuelas en las que, como nosotros, haréis decenas fotos.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Posada Alder.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Posada Alder.

Con total probabilidad la posada Alder, que conserva sus vigas originales de madera, es una de las casas más bonitas de Das Städtle o el casco antiguo de Schiltach.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.

Sin duda uno de los lugares más bonitos que ver en Schiltach es la Markplatz o Plaza del Mercado, una pequeña plaza rodeada de preciosas casas históricas de 1791, cuando se reconstruyó ytas un incendio.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado. Ayuntamiento o Rathaus.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.
Ayuntamiento o Rathaus.

La plaza alberga algunos de los edificios y monumentos más destacables de la lo¡calidad, como la mencionada Posada Alder; la Stadtbrunnen, fuente de la ciudad, o el Ayuntamiento o Rathaus, uno de los edificios más bonitos y llamativos de Schiltach caracterizado por las bonitas pinturas de su fachada.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.

El Apothekenmuseum o Museo de la farmacia es uno de los museos que ver en Schiltach es el museo de la farmacia, que surgió de la antigua farmacia municipal fundada en 1837. Ubicado en la plaza del mercado, se abrió como museo en 1989 conservando su mobiliario e utensilios que usaban para realizar los medicamentos. Actualmente es el Museo de la Farmacia privado más grande de Europa, así que por qué no visitarlo.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Vistas desde el puente Häberlesbrücke.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Vistas desde el puente Häberlesbrücke.

Tras dar un paseo por el casco histórico de Schiltach nos dirigimos al puente Häberlesbrücke, bajo el que corretea el rio Kinzig, el más largo de la Selva Negra. Desde aquí hay unas vistas preciosas de Schiltach que parecen sacadas de un cueto.

Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.
Alemania. Selva Negra. Schiltach. Markplatz o Plaza del Mercado.

Así terminamos la visita de Schiltach y el artículo, pero seguiremos con los relatos en unos días.

0 Comments: