. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Sábado 24 de Agosto 2013-Trujillo. Parte 2.

lunes, 2 de junio de 2014

Sábado 24 de Agosto 2013-Trujillo. Parte 2.

Como os contaba en el artículo anterior, nos encontrábamos en Trujillo gozando con la belleza de esta localidad extremeña.

Mapa turístico de Trujillo.
Mapa turístico de Trujillo.
Arriba tenéis el mapa turístico de la localidad que os será de gran ayuda para seguir el relato.

Trujillo, Puerta de Santiago.
Trujillo, Puerta de Santiago.
De la Plaza Mayor a la Alcazaba (1) árabe hay un empinado trecho, la calle Ballesteros o la Cuesta de la Sangre, son paso obligado para acceder a la ciudadela por la Puerta de Santiago (33), cualquier ruta es buena, en ellas se muestra el pasado de historia y de arte.


Iglesia de Santiago en Trujillo.
Izan y Yolanda frente a la Iglesia de Santiago.
Junto a la Puerta de Santiago se alza la Iglesia de Santiago cuyo interior no visitamos por dos razones, la cola que había porque un autobús de jubilados se disponía a visitarla, y porque se tenía que pagar, y ya hemos visto demasiadas iglesias como para pagar por ver esta.

De camino al Alcazaba de Trujillo.
De camino al Alcazaba de Trujillo.
De camino al Alcazaba de Trujillo.
De camino al Alcazaba de Trujillo.
Subir al Castillo o Alcazaba desde la plaza mayor lleva unos diez minutos y el paseo es un camino empedrado, entre casas antiguas e iglesias medievales.

Alcazaba de Trujillo.
Yolanda y Joel frente a la Alcazaba de Trujillo.
Erigida sobre la cota superior del berrocal trujillano, en un cerro llamado «Cabeza de Zorro», la Alcazaba de Trujillo es un monumento andalusí del período Omeya, levantado en algún momento entre los siglos IX y X. La Alcazaba nos muestra las construcciones propias del Califato Cordobés. Se consideró en su tiempo fortaleza inexpugnable y por ello el judío Samuel Levi, tesorero del rey Pedro I, la escogió para guardar las riquezas de la Corona.
Alcazaba de Trujillo.
Castillo o Alcazaba de Trujillo.
Una puerta en arco de herradura muy cerrado y sin enjarjar, rodeada de sendas torres, facilita el acceso al recinto, contemporáneo de las alcazabas de Mérida (hacia el 835) y Gormaz (Soria).

Alcazaba de Trujillo.
Entrada a la Alcazaba.
Tras del recinto principal, se sitúa la Albacara, un recinto poligonal levantado inmediatamente después que la fortaleza, al que se añade en época almohade una coracha.

Vista de Santa María la Mayor desde la Alcazaba de Trujillo.
Vista de Santa María la Mayor desde la Alcazaba de Trujillo.
Sus muros conforman un recinto regular de 40 metros de lado jalonado de torres, y desde lo alto, por donde dimos un paseo, divisaremos además de la extensa llanura trujillana con grandes extensiones dedicadas a la ganadería y el cultivo de cereales y un amplio horizonte de dehesas, la Plaza Mayor de Trujillo o la próxima Santa María la Mayor.
Vista de la Plaza Mayor desde la Alcazaba de Trujillo.
Vista de la Plaza Mayor desde la Alcazaba de Trujillo.
De época ya cristiana son la barrera exterior con torres circulares, la cárcava o foso, hoy colmatado, las torres albarranas que avanzan mediante pasarelas por el costado occidental, y la barbacana exterior que gravita en derredor de la puerta de la Albacara.

Alcazaba de Trujillo.
Paseo por la Alcazaba de Trujillo.
También hay un Aljibe Hispanomusulmán, obra del período Omeya. Esta arquitectura para el agua es el mejor testimonio de su género conservado en Extremadura; su tipología oriental configura un espacio de tres naves comunicado por arcaturas peraltadas, ligeramente cerradas en herradura, y cubierto con bóvedas de cañón apuntado. Aún hoy son visibles los restos de betunes y cales hidráulicas pigmentadas que garantizaban la estanqueidad del vaso.

Aljibe Hispanomusulmán de la Alcazaba.
Aljibe Hispanomusulmán de la Alcazaba.
Este tipo de cisternas se alimentaban generalmente de agua de lluvia, de ahí la presencia de los tres grandes brocales que coronan el espacio aterrazado superior, no obstante modernamente transformado; pero también podían colmarse mediante conducciones ligadas a acequias —como sucede en Granada— o por acarreo de agua en vasijas, cuando la lluvia no bastaba para mantener un volumen mínimo.

Trujillo, Casa-Museo de los Pizarro.
Trujillo, Casa-Museo de los Pizarro.
Seguimos nuestra visita por la parte alta de Trujillo, dentro de las murallas de la fortaleza (donde se incluye la Alcazaba) y descendemos por la calle Convento de las Jerónimas (ver el mapa) hasta la Casa-Museo de los Pizarro (19), donde vivió y murió el padre de Francisco Pizarro. Consta de planta baja, donde se recrea la vida de un hidalgo español con algunas piezas originales y planta alta que nos muestra la vida y obra del personaje. Es barata aunque según había leído no merece mucho la pena, por lo que no entramos. Se ve en 15 minutos.
Santa María La Mayor, Trujillo.
Izan y Yolanda en los alrededores de Santa María La Mayor.
Muy cerca se encuentra Santa María La Mayor (2). Este edificio gótico, levantado sobre un antiguo templo de hechura románica de hacia 1270, del que se conserva únicamente la torre oriental, la  Torre Julia, y la cabecera, posee unas bóvedas de crucería se reconstruyeron en el s. XV y contiene varios sepulcros nobiliarios. Desde la torre se contempla una bonita vista de la ciudad.

Santa María La Mayor, Trujillo.
Santa María La Mayor.
Hacia 1540, el maestro Sancho de Cabrera Solís dirige los trabajos de construcción del coro, de sintaxis todavía gótica aunque revestido de un telón ornamental renacentista, la Torre Nueva, concluida en el siglo XVIII, y el Baptisterio. En el coro alto hay dos tribunas de piedra desde las que los Reyes Católicos asistían a misa cuando visitaban la ciudad. Su rico ajuar mueble, que ornamenta y da sentido catequético a las muchas capillas funerarias que jalonan el edificio, de Vargas, Altamirano, Pizarro, Loaisa, etc, destaca especialmente por las pinturas del retablo Mayor, realizadas hacia 1490 por los maestros Fernando Gallego y Bartolomé en un estilo hibridado de fuertes contrastes germanos, flamencos y propiamente castellanos. Las 24 tablas del retablo gótico que decora el altar mayor son de Fernando Gallego.

Santa María La Mayor, Trujillo.
Santa María La Mayor, Trujillo.
En el interior de la fortaleza se conservan una Alberca, el monumento más original y desconocido del conjunto histórico trujillano, una poza islámica de época omeya ( s.X) que serviría, entre otras funciones, para abrevar la cabaña ganadera para otros, lo cierto es que sus más de 14 metros de profundidad excavados en la roca viva le confieren un aspecto imponente y una originalidad notable.

Alberca de Trujillo.
Alberca.
Una escalera de finales del siglo XV facilitaba el acceso, la recogida de agua en época estival y su limpieza. Antiguamente los niños y adolescentes la utilizaban como piscina improvisada, pero hoy está prohibido.

Trujillo, Puerta de San Andrés.
Yolanda frente a la Puerta de San Andrés.
Abandonamos este recinto amurallado por la Puerta de San Andrés (40), por Ronda de las Almenas hasta llegar al coche, pues, como había ya, lo teníamos aparcado justo frente a  la casa natal de Francisco de Orellana.

Extremadura.
Extremadura.
Tras la visita a Trujillo volvimos a Cáceres para comer, disfrutando del paisaje y hablando de lo mucho que nos había impresionado esta pequeña localidad a la que algún día esperamos volver...

Ahora os dejo con el vídeo:

ccccc

Pese a que hay mucho por ver en Trujillo, se puede ver todo (siempre y cuando no pretendáis entrar en todos los museos y casas que hay) en medio día, porque está muy recogido, muy cerca unas cosas de otras.

1 Comment:

Carmen O said...

Hace unos años que estuve por allí y me encantó, gracias por recordármelo!
Os sigo!
Un saludo
Carmen http://deviajeyrutas.blogspot.com.es/