. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: La Ruta de las 1000 Kasbashs, en busca del Sahara-Noche en el desierto de Erg Chebbi-Parte 8

jueves, 23 de junio de 2016

La Ruta de las 1000 Kasbashs, en busca del Sahara-Noche en el desierto de Erg Chebbi-Parte 8

En el artículo anterior os contaba nuestra excursión por las dunas de Erg Chebbi en buggy, además de nuestro paseo en dromedario hasta la jaima donde íbamos a pasar la noche.

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
¿Cómo puede algo tan sencillo ser tan bonito?
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Izan y Joel en el Sahara.
Recorrer en dromedario las altas dunas del desierto, dormir en una jaima rodeado de kilómetros y kilómetros de finísima arena, observar en el silencio de la noche un cielo cubierto de estrellas que puedes acariciar con la mano, despertar con la potente luz del sol que nace en el horizonte como una gran bola de fuego...todos queríamos experimentar esas sensaciones...



Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Dromedarios en el desierto.
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Hay muchas posibilidades para hacer esta excursión altamente recomendable: a pie (es muy cansado caminar por la arena y más subiendo y bajando dunas), en dromedario (como hicimos nosotros) o en vehículo (4x4, quad, buggy).

Un bereber en un quad.
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Los viajes de Hector en el desierto del Sahara.
Los precios son muy variables dependiendo donde lo contrates, siendo 300 dh un precio razonable para un "paquete completo" con dromedario individual, cena, bailoteo y alojamiento en la jaima. Podéis contratar esta excursión en booking, en vuestro hotel de Marrakech o Merzouga y en infinidad de lugares donde os la propondrán (vendedores ambulantes, gasolineros...etc.).

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Selfie familiar.

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Izan y Joel jugando el la arena.
El silencio del desierto es una maravilla. Había leído en varios blogs de viajes que en la actualidad el desierto de Merzouga está masificado, y aunque hay muchos alojamientos en el perímetro de Erg Chebbi y varios campamentos con jaimas, nosotros no vimos a casi nadie por allí, sólo a un local en quad que llevaba provisiones a otro campamento cercano, así que nuestra experiencia en el desierto ha sido de silencio y tranquilidad sólo perturbada por los pequeños diablos...je, je, je...

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Mientras se estaba preparando una inolvidable noche bereber: un té, una cena nómada y una noche en jaima con los nómadas, el resto de viajeros nos encaramamos a lo alto de una duna en medio del silencio idílico del desierto, solo entorpecido de vez en cuando por los gritos de mis hijos que continuaban jugando en la arena mientras los adultos estábamos esperando la puesta de sol en medio de las doradas líneas dulces de las dunas.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
La puesta de sol en el desierto es sencillamente mágica, pero sin duda de las mejores que hemos presenciado junto a la del Cabo de San Vicente en el Algarve de Portugal o la de Sian Ka'an en la Rivera Maya de México.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Os dejo con varias fotografías de la puesta de sol.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Llegó la hora de la cena, servida en la haima redonda, que hacía las veces de comedor. La cena consistió en un tajín de carne y verduras y naranjas con canela de postre.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Cuando acabamos de cenar, los camelleros empezaron a encender un fuego y nos sentamos todos alrededor del mismo.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Al rato empezaron a cantar canciones bereberes con tambores y otros instrumentos y tras unas cuantas canciones bereberes, nos pidieron que cada uno cantásemos una canción típica o popular de nuestro país mientras ellos nos seguían con los tambores.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Como había en el grupo un chico de Alicante cantamos "la manta al coll i el cabasset", una canción típica en la Comunidad Valenciana.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Tras unas cuantas canciones, los niños se quedaron dormidos (lógico después de haber estado toda la tarde duna arriba y duna abajo), así que los llevamos a nuestra jaima.

Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Puesta de sol en Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Después sólo nos quedaba disfrutar del magnífico espectáculo de millones de estrellas y de la intensa luz de la luna llena hasta que poco a poco cada cual empezó a irse a su haima a dormir.

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Hora de cenar.
Cuando nos fuimos a dormir no era demasiado tarde, pero teníamos que madrugar, y, al igual que los niños, caímos rendidos y dormimos como lirones.

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Cantando alrededor del fuego.
La noche es cierto que es más fresca que el día, pero no pasamos nada de frío, con las mantas que teníamos fue suficiente.

Marruecos, dunas de Erg Chebbi.
Cantando canciones populares.
En el siguiente artículo os cuento como fue la salida del sol...prometo no tardar.

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