. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Martes 9 de Febrero de 2010, Fez-Sefrou-Fez

jueves, 4 de marzo de 2010

Martes 9 de Febrero de 2010, Fez-Sefrou-Fez


Me desperté temprano, más o menos sobre las 7:30, así que cogí mis apuntes y planeé lo que iba a ver ese día. Me compré algo para desayunar y me tomé un zumo de naranja (3 dh) mientras esperaba al chico que me iba a hacer de guía, pero como pasaba de la hora y no venía, decidí ir por mi cuenta.

En primer lugar, hay que decir que la medina de Fez el-Bali es una de las mayores y más fascinantes del mundo. Aquí parece que el tiempo se ha parado hace mil años, sin dejar que la influencia occidental penetrara.
Empecé al lado del hotel, en la puerta Bab Boujeolud y tomé como punto de referencia las dos calles que salen de aquí: Tala kebira y Tala el-Sghira, que atraviesan la medina casi paralelas para unirse más adelante al llegar a la mezquita de Karaouiyine.



La primera callejuela que sale a la izquierda conduce a Talla Kebira una de las calles comerciales más importantes de este barrio y está cubierta parcialmente de cañizo. A nuestra derecha queda la Madrazza de Bou Inania (entrada 10 dh y las 4 primeras fotos del artículo.). Es la más grande y suntuosamente decorada, aunque ya no se utiliza como escuela coránica. La construyeron los benimerines entre 1350 y 1355 y es la única madraza marroquí con almimbar (púlpito) y alminar. La puerta con batientes en madera de cedro laminados en bronce esculpido, peldaños con cantos de onix decoración caligráfica y floral y la cúpula de estalactitas en madera pintada, manifiestan su riqueza. Hay un patio central con un oratorio y en los pisos superiores los alojamientos de los estudiantes. Frente a ella se eleva la Dar el-Magana o Casa del Reloj que contiene un reloj de agua.
Siguiendo por la misma calle, unos metros más adelante nos encontramos dos de las muchas fonduk o fondac que hay en Fez. En tiempos había hasta 200 fonduk en Fez el-Bali, llenos de estudiantes, comerciantes y viajeros, alguno de ellos ha conservado su estructura y ahora son talleres o tiendas de pieles. No son más que grandes casas con amplios patios centrales repletas de habitaciones donde antaño se alojaban los extranjeros. La primera que visito está a nuestra izquierda, mientras que la siguiente se localiza a la derecha.
Dar el-Magana o Casa del reloj.

Fonduk transformado en tienda.

Entrada del primer Fondac.

El primer Fondac visitado.

Más adelante nos encontramos con el zoco de los zapateros y el de los artesanos del cuero y todos los demás que visité al día siguiente, yo continué sin dejar la calle principal, pues me sentía completamente desorientado y desubicado, aunque más o menos sabía hacia donde iba, no siempre caminaba por la calle o el tramo de la misma que yo creía. Así que seguí "recto" por Talla Kebira hasta que me "tropecé" de frente con la Madraza el-Attarine o madraza de los Espejos (10 dh.) construida entre 1323 y 1325 por el sultán benimerín Abu Said Toman y una de las maravillas de la arquitectura árabe. Posee todos los elementos típicos de una escuela medieval islámica, un patio pavimentado con alicatado zellij en tonos marrones y blancos, una fuente de abluciones, sala de oraciones, celdas de estudiantes, etc. Una corta visita y, viéndome todavía desorientado, y sabiendo que las curtidurias no se podían ver sin guía, intenté agenciarme un guía falso. Las fotos de derecha e izquierda son de la Madraza.

Los primeros que me abordaron me pedían 100 dh. y tuve que llegar a ese precio para poder empezar a hablar con él, no me dejó regatear, directamente se iba en busca de otro "pardillo". Cuando le dije lo que pretendía ver, y que no me interesaba ir de tiendas (y no se iba a llevar comisión por mis compras), directamente se fue. Poco después negocié con un chaval de unos 15 años por 80 dirhams todo el día, pero le puse unas condiciones, por la mañana quería terminar de ver la medina y el barrio andaluz, y por la tarde, iríamos a Sefrou, Ifrane y a Imouzzer al Kandar en taxi, pero sólo porque el chaval insistió, pues mi intención era pasar todo el día por la medina y al día siguiente hacer en taxi los alrededores de Fez, es decir, las tres poblaciones citadas anteriormente.

Pues bien, el listo de mi guía, pese a haberle advertido me llevó primero a una tienda bastante escondida y después a los curtidores. Se accede a ellos por dentro de tiendas de cuero, pues los curtidores están en grandes patios, y digo están porque hay varios (yo no lo supe hasta el día siguiente). Desde la terraza de la tienda, además de divisar la Gran Mezquita o Mezquita el-Qarauiyyin (arriba a la derecha), o las Tumbas de los Sultanes Benimerines (a la izquierda), veremos los patios donde están las tinas para efectuar el proceso de limpieza, curtido y teñido de la piel, y en los alrededores exposición de los artículos. Aunque es una zona normalmente invadida por un olor algo desagradable, ese día la cosa era soportable ya que estaba nublado. Sin ninguna duda, es lo más pintoresco de Fez. Aquí las pieles de oveja, cabra, vaca y camello se someten a varios procesos (eliminación de pelos y carne, inmersión en cubas, secado y enjuagado) antes de estar listas para ser teñidas. Las cubas se utilizan para empapar las pieles una vez retirado el pelo y la carne. La solución que las convierte en cuero se obtiene de la corteza del granado o de la mimosa. Las pieles secas se enjuagan en agua antes de ablandarse con baños de soluciones grasientas. Una vez curtidas se secan en las azoteas y colinas. Se tiñen después con pigmentos naturales obtenidos de plantas y minerales y con pigmentos químicos. Yo me quedé bastante despagado, pues los colores de las tinas que yo veía eran básicamente marrón y derivados, y no encontraba ni los colores ni las dimensiones imaginadas tras ver fotos del lugar... (lógico si pensamos que en vez de llevarme a los más grandes y famosos, me llevó a la tienda de artículos de cuero de algún amigo o familiar).

Pieles secándose en los curtidores.

Curtidores.

Curtidores.

Curtidores.

Vistas desde la terraza de los curtidores.

Vistas desde la terraza.

Tienda desde la que accedí a la terraza.

De allí mi guía me hizo pillar un petit taxi (unos 10 dh.) para ir al Barrio de los Andaluces, pero como nos venía de paso, nos acercamos al Fuerte (Borj) Sud desde donde hay unas vistas de la ciudad increíbles y es la mejor forma de entender como se conforma la ciudad, la complejidad de su trazado, propio de una ciudad medieval, la capa de antenas parabólicas que cubren las azoteas de la medina, por que Fez es, sobre todo, una ciudad para deambular sin orden, sin concierto y sin prisas, comprender con toda su intensidad como se vive y se sufre en la ciudad mas representativa del Marruecos medieval. Callejones y pasajes que desbordan vida en sus gentes, actividad en sus zocos y lujo en sus enmascaradas residencias con sus jardines.

Vistas desde el fuerte.

Vistas desde el Borj.

Medina de Fez.

Gran Mezquita.


Fez.

Ya en el Barrio de los Andaluces, originariamente habitado por los desterrados de la España musulmana en el año 818, con la Mezquita Andaluza (que pese a que le había dicho que me la enseñara no hizo), la Madraza El-Sahrij (1321), tercera más importante de Fez y con el mismo precio que las dos anteriores, 10 dh. y el Mausoleo de Sidi Bou Ghaleb, situada en la calle del mismo nombre (que tampoco me enseñó). La Madraza no está mal, pero habiendo visto las dos anteriores, no aportaba nada nuevo, por lo que sólo recomiendo su visita si os entusiasma el arte islámico o si no habéis visto todavía ninguna madraza. Me llevó sin embargo a una casa o Riad (20 dh.)que no hacía las veces de alojamiento, pero que tenía un patio interior, varias alturas y muchas habitaciones, todo decorado al estilo árabe, tal y como se aprecia en las fotografías. Particularmente no me atrajo nada en especial en este barrio, bien porque estaba algo decepcionado, bien porque me lo enseñaron aprisa y corriendo, o porque sólo vi una pequeña parte de lo que es, el hecho es que si vais apurados de tiempo, por mi experiencia os digo que es prescindible.

Barrio de los Andaluces.

Barrio de los Andaluces.

Detalle del Riad.

Antes de irnos en grand taxi a Sefrou (insisto en que el chico me insistía en que era lo mejor, pero era lo que a él le interesaba), el chico tenía que pasar por su casa, así que cogimos un petit taxi y como nos venía de paso, le dije que me llevara a las Tumbas de los Sultanes Benimerines, aunque en vez de allí, me llevó al Hotel Meneries desde donde también hay buenas vistas de la ciudad. El guía estaba haciendo lo que le daba la real gana, esto me olía a que no iba a cobrar, y por lo tanto iba a tener problemas, mucho se lo tenía que currar por la tarde para que las cosas cambiaran...

Fuimos a la parada de grand taxi más cercana, y "el listo" se había traído un colega con él, además me dijo que lo mejor era que le diera el dinero que costaba el trayecto (dijo que unos 300 dirhams) y que él negociaría. Como insistía tanto, le dije que sólo llevaba 100 dh y se los dí, pensando que en caso de tener problemas, sería como haberle pagado el servicio de guía (aunque no se lo merecía). Tras hablar con un par de taxistas, me dijo que estaban en huelga, pero que podíamos ir en autobús hasta Sefrou, de allí a Ifrane y después a Imouzzer al Kandar, esto último ya en taxi desde Sefrou. Caminamos unos 10 minutos hasta la parada de autobús, y ellos compraron 3 billetes y tres yogures para beber, uno para cada uno, en plan "buen rollo", pero con mi dinero, claro, luego pretendían cobrar, pero eso es otra historia que os contaré más tarde.

El autobús se caía a trozos, era bastante viejo y apenas te cabían las piernas en tu plaza. Empezó a llover y unos kilómetros después de salir de Fez, el autobús se averió y nos hicieron bajar a todos. Así que ya nos ves a todos, en medio de la nada, al lado de la carretera y empapándonos por la lluvia. Unos se iban a pie (faltaban todavía unos 25 km), otros hacían autoestop y a mi, mis "guías" no sabían explicarme que pasaba. Suerte que unos 20 minutos después vino a recogernos un autobús, esta vez más nuevo que nos llevó hasta Sefrou.

Sefrou (33km):Pequeña ciudad blanca al pie del Medio Atlas, en sus alrededores se encuentran las cascadas del oued Agaï ( donde pese a insistirle al guía no me llevó). Es uno de los pueblos más antiguos de Marruecos descansando siempre a la sombra de Fez. La visita de Sefrou, es una buena elección si dispones de tiempo, pero prescindible si no es el caso o prefieres callejear por los zocos de Fez. Tiene una Medina con algunas particularidades que la hacen mas que interesante de visitar.
Para empezar, la medina esta atravesada por un río, el Wadi Aggai, (bueno, un riachuelo, más bien) que la divide en dos; a un lado la parte árabe (berebere en realidad) y al otro la parte judía, ya que, antaño, Sefrou tuvo una muy fuerte presencia judía; cuatro puentes sirven para atravesar el río (verdadera alcantarilla de la ciudad, la verdad es que ha sido el pueblo más sucio por el que he pasado) y unen ambas partes; además este río, va encauzado entre las casas; la medina, además, tiene bastante vegetación en los márgenes del río y, cosa rara, está bastante bien pavimentada (no en todas partes, claro), con muchos edificios encalados de blanco (parte judía), por lo que la llaman la ciudad blanca, además de la ciudad de las cerezas; Sefrou es, básicamente agrícola (sus mercadillos de frutas y verduras son espectaculares) y su producto estrella son las cerezas; obviamente, la medina es un mercadillo...como en todos lados, pero bastante menos masificado, a nivel turístico, de lo que podrías esperar (te da una imagen bastante real del Marruecos rural); además, esta Medina no es grande, es fácil de recorrer (no se necesita guía en absoluto) y con la referencia del río y las 4 calles principales donde están todas las tiendas, uno no se pierde.... demasiado! Yo iba con el guía, pero antes de todo eso os cuento lo que pasó. Llegamos en bus y nos estaban esperando dos amigos del guía, uno Marroquí y otro Italiano, con el que mantengo contacto por facebook. Antes de entrar en la medina comimos en un bar sin turistas por un precio tirado, aunque no pagué yo (bueno, o si, con los 100 dh. que tenían que ser para el taxi).

La Medina tiene dos entradas importantes :

•La puerta Bab el-Maqam, situada delante de la Plaza Moulay Hassan, (una semicircunferencia enorme, parcialmente pavimentada), que es la plaza donde paran los autobuses y los grand taxis, en el lado norte

•La puerta Bab Merba, delante del Mercado, en el lado sur de la ciudad y que es el acceso principal al barrio judío o Mellah.

Pero nueve puertas de acceso. Sus zocos, emplazados en los alrededores de la Gran Mezquita.

Después de comer y del corto paseo por la medina, yo esperaba ir en taxi o bus a Ifrane, pero nos fuimos a un bar a tomar algo y a esperar al chico italiano y al marroquí. Allí no paraba la gente de todas las edades de tomar te con menta y fumar hachís,, y como no, el listo de mi guía iba a gastos pagados. Yo no paraba de decirle que teníamos que marcharnos, pero el muy cabrón, que ya sabía que todos los grand taxis estaban en huelga y que en bus no podíamos ir (por razones de tiempo y vuelta a Fez) me daba largas, hasta que finalmente decidieron volver a Fez, y mientras unos iban a sacar los billetes de autobús y otros iban a recoger unas maletas para llevarlas a Fez, mi "guía" y yo íbamos en busca de un grand taxi ( pues él seguía intentando engañarme, a lo que yo hacía como si lo consiguiera, pues mi único objetivo era volver a Fez y, por supuesto, no soltar ni un dirham más). Lógicamente no me dijo que estaban en huelga y se acercó para hacer el "paripé" y después llevarme a la estación de autobús.

Lo peor del día fue la vuelta en autobús, pues fue ahí donde el chaval, al hablarme de sus "honorarios" se dio cuenta de que no iba a cobrar. La media hora que duró el trayecto se la pasó diciéndome que habíamos hecho un trato y que tenía que pagarle 100 dirhams, aunque el trato cerrado eran 80. Yo le respondía que como él no había cumplido parte del trato, pues ni vi cosas de la medina que le había dicho que quería ver, ni los pueblos mencionados anteriormente, por lo que no iba a cobrar. Además, no hizo caso de mis preferencias en ningún momento, y eso también formaba parte del "trato". En sus desesperados intentos de cobrar dijo que los 100 dh. que le había dado eran para gastos, que eso no eran los honorarios pactados, pues habíamos viajado en bus, comido y fumado (ellos compraron hachís y se inflaron a fumar) y los 100 dh. se habían gastado en eso. Yo le dije que de esos gastos había sobrado, pues yo no tenía porque pagar sus vicios ni los trayectos de sus colegas, ni su comida, por lo que se tendría que conformar con las sobras. Luego vinieron las amenazas, que si mi amigo está loco, que si tendrás problemas con la policía o con el hotel, etc. No hay que hacer caso, son chiquilladas y lo que pretenden es que "sueltes la mosca". Por esto en el artículo del día anterior, cuando explico el tema de los Guías oficiales, y los falsos, insisto en coger un niño y no un joven o adolescente como falso guía.

Ya había anochecido cuando bajamos en la estación de autobuses de la villa nueva, y yo me encaré con ellos tres, enviándolos a freír espárragos, así que me largué ante sus miradas de rabia e impotencia sin darles nada más. Me costó mucho coger un petit taxi para volver a la medina, no paraba ninguno, y en la parada había tanta gente que era imposible. Fui preguntando para coger un bus, y un estudiante local me dijo que él iba en esa dirección, de hecho, vivía muy cerca de mi hotel, así que no sólo me acompañó hasta la puerta Bab Boujeolud, sino que me pagó el billete del bus. Estuvimos hablando todo el camino, y cuando paramos, mientras caminábamos hacia el hotel le dije que se esperara allí fuera un momento, y le regalé una camiseta de manga corta.

Descansé un poco y me fui al internet más cercano para hablar con mi mujer. Después pasé por una peluquería de las más modernas que había visto y tras preguntar cuanto costaba el corte (40 dh.), entré y me corté el pelo.

Un bocata de carne a la brasa por 8 dh. fue mi cena, y aunque vi al chico que me había fallado por la mañana, que quería que volviéramos al hamman, yo le dije que no, que quedáramos para el día siguiente a las 10:00, pues a las 9:00 era demasiado temprano para él, y ese día se había dormido.

Así que me fui a dormir y a esperar que al día siguiente estuviera, pues ya no quería saber nada más de "listos" como el de hoy...

6 Comments:

meg said...

Estupenda cronica de Fez. Y sorprendente que haya un barrio de los andaluces. Me encanta.

Besos y feliz fin de semana.

Elisa said...

Hola,
Vuelvo a visitarlos. Qué suerte que publiquen con más frecuencia. Una visita excelente.
Saludos cordiales
Elisa, Argentina

Ricardo Ribalda said...

Hola Hector, Yolanda y seguidores:
Somos una web amiga desde hace tiempo, fuisteis nuestro primer enlace.
Ahora queremos compartiros que hemos sido nonimados finalistas del premio internacional The BOBs, y nos dirigimos a vosotros para que si nos veis merecedores nos votéis.
Entrad en nuestro blog:
La Vuelta al Mundo de Asun y Ricardo
y en la columna de la derecha indicamos como hacerlo.
Muchas gracias por ayudarnos a competir.
Un abrazo

Los Viajes de Héctor said...

Gracias a los tres por vuestros comentarios.

Ricardo, ten por seguro que os votaremos, cuenta con ello.

benjy said...

hola que tal! permítame felicitarlo por su excelente blog, me encantaría tenerlo en mi blog de viajes y turismo. Estoy seguro que su blog sería de mucho interés para mis visitantes !.Si puede sírvase a contactarme benjycl@gmail.com

Un saludo.

Campervan Hire NZ said...

Hi, very nice article!!! congrats! and this is a great presentation...