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lunes, 11 de febrero de 2019

Norte de España en Caravana-Qué ver en Cantabria, Comillas. Parte 10

A pocos kilómetros de Santillana del Mar, se encuentra Comillas, otra de las poblaciones de Cantabria que se deben visitar sí o sí, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1985, y conocida como “Villa de los Arzobispos”, ya que en los siglos XVII y XVIII nacieron cinco prelados que ocuparon importantes diócesis.

Comillas, el Capricho de Gaudí.
Comillas, el Capricho de Gaudí.
La primera parada  allí la teníamos clara, la Villa Quijano, un edificio modernistas más conocido popularmente como el Capricho de Gaudí fue el lugar escogido, donde hicimos una visita guiada. Su nombre también es una pieza musical habitualmente de forma libre y de carácter vivo y animado, y si seguís leyendo veréis el porqué de esta "casualidad".

Comillas, el Capricho de Gaudí.
Antonio Gaudí, todo un genio.
Allí descubrimos entre otras cosas que el famoso edificio, proyectado por Antoni Gaudí (1852-1926), fue construido entre 1883 y 1885 por su ayudante Cristóbal Cascante, por encargo del indiano Máximo Díaz de Quijano. Es una de las pocas obras que Gaudí proyectó fuera de Cataluña, concretamente una de las únicas tres.

Comillas, el Capricho de Gaudí.
Una visita muy recomendable.
Declarado como Bien de Interés Cultural en 1969, fue restaurado y convertido en restaurante en 1988 hasta que en 1992 fue comprado por el grupo japonés Mido Development y ya en 2009 se convirtió en lo que hoy es, un magnífico museo.

Comillas, el Capricho de Gaudí.
¿Veis la libélula con la guitarra y el pájaro con un piano?
Además del edificio Gaudí diseñó los jardines que están alrededor del mismo, tan bonitos y coloridos que no pasarán desapercibidos...o sí, puesto que la idea era que esta vegetación circundante se mimetizara con el edificio.

Comillas, el Capricho de Gaudí.
Guapos, os quiero.
El edificio, rico en detalles, posee una peculiar torre cilíndrica adosada al edificio principal, donde destacan las bandas de cerámica con flores de girasol que recuerdan a un pentagrama, sus balcones y barandillas de hierro así como otros elementos articulan al Capricho como si fuera un ser vivo, de hecho ese fue el propósito de Gaudí, que lo diseñó para que la vida en esa casa siguiera al sol, orientando la vida allí hacia un lugar concreto en función de su uso, es decir que las habitaciones están orientadas siguiendo la mejor hora de sol para cada actividad: al dormitorio principal le da el sol al amanecer, a la zona de trabajo por la mañana, al comedor al mediodía y así sucesivamente.

Comillas, el Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano.
Comillas, el Capricho de Gaudí a la izquierda y el Palacio de Sobrellano a la derecha.
No sigo contando más porque lo bonito es ir y descubrirlo por vosotros mismos, ya que todavía tuvimos más visitas en Comillas.

Comillas, el Palacio de Sobrellano.
Comillas, el Palacio de Sobrellano.
La siguiente de ellas estaba justo al lado, pero tuvimos que dar una buena vuelta para llegar hasta la misma puerta del Palacio de Sobrellano, de estilo neogótico, diseñado por Martorell y Domenech i Muntaner, y justo al lado se encuentra la Capilla-Panteón de los Marqueses de Comillas, del mismo estilo, aunque decidimos no entrar a ninguna de ellas en las visitas guiadas que se hacen.

Capilla-Panteón de los Marqueses de Comillas.
A estas alturas ya os estaréis preguntando como una pequeña localidad de Cantabria como Comillas puede tener dos edificios tan notables entre sus calles (tiene muchos más, ya veréis) y esto es debido a un indiano, que es como denominaban por aquí a los que habían ido a hacer las américas y habían vuelto repletos de dinero, más concretamente a Antonio López y López, emigrante a Cuba y fundador de la gran compañía naviera "La Trasatlántica" a finales del siglo XIX. Se hizo tan rico que entabló amistad con el Rey de España Alfonso XII y eso le sirvió para conseguir el título de primer marqués de Comillas en 1882.

Casa en la que se alojó Alfonso XII en Comillas.
Casa de Ocejo, en la que se alojó Alfonso XII en Comillas.
De hecho esa amistad hizo que los reyes, la Corte y el Gobierno veranearan en Comillas en los veranos de 1881 y 1882, incluso que se celebrara aquí un Consejo de Ministros el 6 de Septiembre de 1981. Y es esto precisamente lo que hizo que Comillas fuera el primer lugar de España en tener alumbrado público.

Casco antiguo de Comillas.
Casco antiguo de Comillas.
Tras estas visitas, una guiada y dos sólo por fuera, era el turno de pasear un poco por el casco antiguo de Comillas, con calles peatonales empedradas y rincones encantadores.

Iglesia y Antiguo Ayuntamiento de Comillas.
Iglesia y Antiguo Ayuntamiento de Comillas.
Cantabria. Casco Antiguo de Comillas.
Cantabria. Casco Antiguo de Comillas.
En la Plaza Vieja, además de las fachadas de las casas solariegas y de arquitectura popular del siglo XVIII, está el Antiguo Ayuntamiento, sostenido por arcos de sillería que dejan un portal alrededor del mismo sobre el que colocaron los escudos de los arzobispos nacidos en esta localidad (como expliqué al principio del artículo), y la Iglesia de San Cristóbal, del s. XVII.

Comillas, Plaza de los Tres Caños.
Comillas, Plaza de los Tres Caños.
Comillas, Fuente de los Tres Caños.
Fuente de los Tres Caños.
No demasiado lejos de allí, llegamos a la Plaza de los Tres Caños, donde además de una casa blasonada y una torres se encuentra la Fuente de los 3 Caños, obra también del artista catalán Doménech i Montaner.

Comillas, Casa del Duque.
Comillas, Casa del Duque.
En ese momento volvimos al coche para acercarnos hasta la Casa del Duque, un palacio privado que no se puede visitar, de modo que nos acercamos hasta la valla que rodea el edificio para fotografiarlo.

Playa de Comillas.
Playa de Comillas.
Muy cerca está el Monumento al Marqués de Comillas, de nuevo de Domenech i Montaner, que representa un barco y desde donde se ve la Playa de Comillas.

Cementerio de Comillas.
Cementerio de Comillas.
Desde allí también se divisa el cementerio, sobre las ruinas de una iglesia del siglo XV, uno de los símbolos de Comillas, presidido por la sobresaliente escultura modernista de el Ángel Llimona, colocado en lo alto con espada en mano y mirando al mar.

Universidad Pontificia de Comillas.
Universidad Pontificia de Comillas.
Finalmente ya sólo nos quedaba por visitar la Universidad Pontificia de Comillas (3,5€ adulto y 2€ niño, más 2€ el parking), también en visita guiada de alrededor de 40 minutos que no os podéis perder.

Vistas desde la Universidad Pontificia de Comillas.
Comillas desde su Universidad.
Este gigantesco edificio situado en la cima de una montaña que domina el pueblo de Comillas por un lado y el mar Cantábrico por el otro, fue diseñado por el arquitecto catalán Joan Martorell i Monells al estilo neogótico-mudejar.

Universidad Pontificia de Comillas.
Un edificio precioso.
Tras cruzar la preciosa puerta de ladrillo, la cerámica con reflejos metálicos y piedras labradas en el escudo, donde aparece la tiara y las llaves pontificias junto al anagrama jesuítico JHS (Jesús de los hombres salvador), subimos la carretera serpenteando por el camino asfaltado y franqueado por árboles que van dibujando un pasillo en medio del verde césped.

Universidad Pontificia de Comillas.
Edificio de ladrillo.
Fue fundada en 1946 después de 63 años de construcción como seminario de pobres (posteriormente Universidad Pontificia) dirigido por los jesuitas, cuyo modelo docente triunfaba desde el s. XVII.

Universidad Pontificia de Comillas.
Otro de los edificios importantes de Comillas.
La parte que se visita, el seminario menor, fue embellecida ornamentalmente en estilo modernista por el arquitecto catalán Lluis Doménech i Montaner, de nuevo poniendo de su parte en Comillas.

Universidad Pontificia de Comillas.
Puerta de la Virtud.
La visita guiada empieza en la impresionante y pesada Puerta de la Virtud, donde están cinceladas las siete virtudes frente a los siete pecados capitales.

Universidad Pontificia de Comillas.
Vestíbulo de la Universidad de Comillas.
Tras ella llegamos al Vestíbulo de entrada, franqueado por unos arcos que contienen una bonita historia que no desvelaré y fueron pioneros en como fueron estructurados.

Universidad Pontificia de Comillas.
La visita guiada merece mucho la pena.
Las escaleras nos descubren un precioso Artesonado en el techo que representa el arca de Noé.

Universidad Pontificia de Comillas.
Salón Principal de la Universidad.
El fantástico salón principal posee unas pinturas restauradas donde se representan todos los personajes del Antiguo y el Nuevo Testamento.

Universidad Pontificia de Comillas.
Pinturas del Antiguo y Nuevo Testamento.
Tras estas dos visitas a Santillana del Mar y Comillas todavía tuvimos tiempo de descansar en el camping disfrutando de su piscina y descansando hasta el día siguiente.

5 Comments:

Mariló MBV said...

Que post más chulo!! Nosotros estuvimos en Cantabria hace 5 años y la recorrimos entera. Tuvimos unos guías estupendos porque unos amigos de mis padres que son de Torrelavega y están jubilados, nos llevaron por todas partes jaja, así que nos dejamos nada por ver! Y Comillas fue uno de esos sitios que nos dejó huella. Viendo tus fotos he vuelto a recordar aquel viaje tan chulo. Un post muy interesante con mucha info útil y unas fotos geniales.

Hector Arenós Marco said...

Hola Mariló. Me alegra que te haya gustado y ayudado a recordar ese viaje tuyo. Saludos

Eva Gómez said...

Estuve en Comillas hace dos años y me encantó. Visitamos el Capricho de Gaudí, me pareció fascinante la de avances que incorporó a esta casa y la de detalles que tiene. La Universidad no llegamos a visitarla porque en un mismo día queríamos ver varios pueblos, ¡a la próxima!

¡Un saludo!
Eva

Viajar y Otras Pasiones said...

¡Hola Héctor!
He estado en Cantabria un par de veces pero nunca me he acercado a Comillas, y eso que ya sois varios quienes veo que lo recomendáis.
Sí había escuchado que había un edificio de Gaudí, pero no sabía que fuera taaaan espectacular! Del Palacio de Sobrellano sí que no sabía nada y me parece espectacular, me ha recordado a las iglesias inglesas.
Para acabar, me encantan las historias de indianos (y creo que eso es lo que me va a llevar a recorrer Asturias y Cantabria pronto) y las curiosidades como que fue Comillas el primer lugar de España con alumbrado público. Además, imagino que por allí se come genial, ¿no?
¡Un saludo!

Hector Arenós Marco said...

Pues la Universidad merece muuuucho la pena entrar,Eva si vuelves no lo dudes...Viajar y otras Pasiones, apúntatelo también.