. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Norte de España en Caravana-Qué ver en un día en Santander, Cantabria. Parte 11

martes, 19 de febrero de 2019

Norte de España en Caravana-Qué ver en un día en Santander, Cantabria. Parte 11

Este iba a ser nuestro último día en Cantabria después de una semana aquí visitando San Vicente de la Barquera, Castro Urdiales, el Faro del Caballo, el bosque de secuoyas del Monte Cabezón, Bárcena Mayor, la Cueva del Soplao, Fuente Dé, Potes, el Zoo de Santillana del Mar, la Neocueva de Altamira, Cartes, Santillana del Mar y Comillas, prácticamente todo lo importante Cantabria...bueno todo excepto su capital.

Famosa Playa del Sardinero de Santander.
Famosa Playa del Sardinero de Santander.
Santander es una ciudad acogedora y tranquila situada a orillas de Mar Cantábrico con una amplia  y preciosa bahía orientada al sur.

Santander, Palacio de la Magdalena.
Santander, Península de la Magdalena.
Debido al incendio de 1941 que destruyó su casco antiguo o Puebla Vieja como se la conoce aquí, estamos ante una moderna ciudad reconstruida, de paseos costeros y rodeada de preciosas playas como la de Los Peligros, la del Camello, o la del Sardinero.

Cantabria, Banco de España.
Cantabria, Banco de España.
Nosotros empezamos el recorrido por Santander justo en la Plaza de Alfonso XIII, más conocida popularmente como la plaza de las Farolas, dado que bajo ella hay un gran parquing y aquí está la oficina de turismo donde recogimos el plano de la ciudad.

Cantabria, edificio de Correos.
El parque alberga dos de los edificios más emblemáticos de la capital cántabra: el edificio de Correos y el Banco de España (s. XX).


Santander. Jardines de Pereda.
Santander. Jardines de Pereda.
Santander. Jardines de Pereda.
Santander. Jardines de Pereda.
 Justo al lado, se ubican los Jardines de Pereda, en unos terrenos repletos de cedros ganados al mar, inaugurados en 1905 con el nombre de Jardines del Muelle, pero llamados Jardines de Pereda desde 1911, cuando se alzó el monumento del escritor cántabro José María de Pereda.

Santander, Centro Botín.
Es aquí donde se halla el gran edificio que alberga al Centro Botín, todo un símbolo, inaugurado recientemente, en Junio de 2017, y cuyo interior no visitamos, de modo que no os puedo contar qué tal está su gran sala de exposiciones.

Paseo de Pereda. Edificio del Banco Santander.
Paseo de Pereda. Edificio del Banco Santander.
Casi frente a él, en el Paseo de Pereda está el edificio histórico del Banco Santander, diseñado en 1875 por Atilano Rodríguez pero reformado en 1945 por Javier González de Riancho. Coronado por cuatro estatuas representando las artes, la cultura, el comercio y la navegación, posee más de cuarenta balcones de forja y piedra y se caracteriza porque las dos fachadas del edificio están divididas por un gran arco y una galería subterránea.

Plaza de Velarde o Plaza Porticada de Santander.
Plaza de Velarde o Plaza Porticada de Santander.
Seguimos por la calle Hernán Cortés hasta llegar a una plaza nacida tras el incendio de 1941, la Plaza de Porticada, llamada realmente Plaza de Velarde.

Ayuntamiento de Santander.
Ayuntamiento de Santander.
Continuamos por la calle Juan de Herrera hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento, punto de encuentro de los locales y en torno a la cual existen un sinfín de calles comerciales. Tras ella está el  Mercado de la Esperanza, en un edificio modernista, donde compramos algo de fruta para comer a media mañana y queso para llevar a casa.

Plaza de las Atarazanas y Catedral de Santander.
Plaza de las Atarazanas y Catedral de Santander.
Después del tentempié matutino regresamos hacia el parquing para coger el coche por la Calle Calvo Sotelo hasta llegar a la antigua zona de astilleros del s. XV, dado que el mar llegaba hasta aquí, la Plaza de las Atarazanas, situada frente a nuestra siguiente visita, la Catedral de Santander.

Catedral de Santander.
Catedral de Santander.
Claustro de la Catedral de Santander.
Claustro de la Catedral de Santander.
La Catedral de Santander en realidad son dos iglesias superpuestas, como si de un dúplex se tratara. En la Parte baja se encuentra la iglesia original, del s. XII, la iglesia de Cristo y en la de arriba la
Catedral-Basílica de Santander, de estilo gótico y terminada de construir en el siglo XIV.

Bahía de Santander.
Bahía de Santander.
Al lado de la Catedral está nuestro punto de inicio en el paseo al casco histórico de Santander, de modo que cogimos el coche para llegar a las inmediaciones de la Península de la Magdalena.

Santander, Playa del Camello.
Santander, Playa del Camello.
Playa del Camello desde la Península de la Magdalena.
Playa del Camello desde la Península de la Magdalena.
Aparcamos de pura casualidad en frente a la playa urbana junto a la Península de la Magdalena, la Playa del Camello, llamada así por la gran roca allí presente.

Santander, Península de la Magdalena.
Santander, Península de la Magdalena.
Santander, Península de la Magdalena.
Al fondo se ve la Playa del Sardinero.

Dejamos la playa atrás, ya que los niños no querían bañarse, y nos fuimos a dar un paseo a pie por la Península de la Magdalena, una boscosa península rodeada de playas por el lado de la bahía y acantilados por la zona que da a la Playa del Sardinero, que se divisa desde aquí.

Santander, Palacio de la Magdalena.
Santander, Palacio de la Magdalena.
Santander, Palacio de la Magdalena.
Palacio de la Magdalena.
El edificio más emblemático de la ciudad, el Palacio de la Magdalena, es también el más notable de la península, y es el palacio que el ayuntamiento de la ciudad regaló a los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia con motivo de su boda en 1906, y que fue hasta 1930 residencia veraniega para los reyes.

Península de la Magdalena.
Península de la Magdalena.
Desde 1977 es propiedad del ayuntamiento y hoy en día alberga los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo, así como congresos y otros eventos. Se puede ver con visitas guiadas.

Parque marino de Santander.
Parque marino de Santander.
Parque marino de Santander.
Una foca en Santander.
Al final del recorrido hay un pequeño zoo o parque marino al aire libre construido en la roca del acantilado y la entrada del agua del mar, donde los niños disfrutaron viendo focas, leones marinos y pingüinos.

Parque marino de Santander.
León marino nadando.
Parque marino de Santander.
Los pingüinos estaban algo escondidos.
En este momento, se acercaba la hora de comer, de modo que fuimos al centro comercial de la ciudad, ya que después de comer nos fuimos al cine a ver Hotel Transilvania 3, recién estrenada.

Cantabria, Costa Quebrada.
Cantabria, Costa Quebrada.
Antes de volver al camping a pasar nuestra última noche en Cantabria, teníamos que pasar sí o sí por la cercana Costa Quebrada a ver alguna de sus playas más espectaculares y acantilados.

Playa de Arnía, Costa Quebrada.
Playa de Arnía, Costa Quebrada.
Estamos en una zona de poco más de 10 kilómetros y no teníamos tiempo de visitarla entera, por lo que nos centramos en la Playa de la Arnía y alrededores.

Cantabria, Costa Quebrada.
Cantabria, Costa Quebrada.
Acantilados cercanos a la Playa de Arnía.
La playa posee un parking (abarrotado) rodeado de restaurantes, desde donde parte un camino de descenso hasta esta pequeña, preciosa y virgen playa rodeada de rocas.

Cantabria, Costa Quebrada.
Una ruta preciosa al atardecer.
Cantabria, Costa Quebrada.
Acantilados de la costa Quebrada.
Además, justo a su izquierda hay un conjunto de bellísimos acantilados a los que se puede llegar por una senda de tierra  perfectos para disfrutar del atardecer.

Costa Quebrada, Playa del Portío.
Costa Quebrada, Playa del Portío.
Caminando por los acantilados llegamos hasta un mirador de la Playa del Portío, con sólo unos 150 m. de longitud, rodeada de franjas y caprichosas formas rocosas que caracterizan su perfil.

Cantabria, Costa Quebrada.
Con esta foto nos despedimos de Cantabria.

6 Comments:

Maruxaina y su mochila said...

Qué bonito paseo por una ciudad preciosa. Estuve hace muchos años y tengo ganas de volver para conocer el Palacio de la Magdalena.
¡Un saludo viajero!

Hector Arenós Marco said...

Maruxaina, nosotros tampoco entramos, así que, si volvemos, posiblemente sea una de las cosas que haremos.

DinkyViajeros said...

Durante nuestras vacaciones en Cantabria también pasamos un día en Santander y la verdad es que nos quedamos ganas de más, porque no nos dio tiempo de visitar la Catedral (¡nos encantan los claustros!) y el Palacio de la Magdalena lo vimos sólo por fuera... No sabíamos que se pudiera visitar el interior, pero nos lo apuntamos para la próxima vez que vayamos a Santander. 👍🏼

Saludos.

Hector Arenós Marco said...

Dinky Viajeros, nosotros también esperamos volver algún día

Eva Gómez said...

A mí Santander también me pareció una ciudad muy acogedora. Fui justo cuando inauguraron el Centro Botín y, aunque yo tampoco entré a su interior, sí que subí por sus miradores que se alargan hasta el interior del mar, están muy bien.

¡Un saludo!
Eva

Hector Arenós Marco said...

Hola Eva.

A nosotros no se nos ocurrió subir.