. Los viajes de Hector y Yolanda Los viajes de Hector y Yolanda: Norte de España en Caravana-Qué ver en Cantabria, San Vicente de la Barquera y Castro-Urdiales. Parte 3

miércoles, 2 de enero de 2019

Norte de España en Caravana-Qué ver en Cantabria, San Vicente de la Barquera y Castro-Urdiales. Parte 3

Después de unos días en el País Vasco, visitando zonas turísticas tanto de Guipúzcoa como de Vizcaya, pasamos a la vecina comunidad autónoma de Cantabria donde íbamos a pasar una semana visitando sus principales atractivos.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Lo primero que hacemos nada más llegar a nuestro camping, en las inmediaciones de San Vicente de la Barquera, en pleno Parque Natural de Oyambre, es plantar la caravana, mientras Izan y Joel están jugando a fútbol y dándose un baño en la piscina.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Casco antiguo de San Vicente de la Barquera.
Tras un pequeño descanso, y después de ir en bicicleta hasta una playa cercana a darnos un chapuzón rápido (hacía fresco y el agua estaba muy fría), decidimos ir a dar una vuelta a San Vicente de la Barquera, famoso entre otras cosas por ser la localidad donde pasó su infancia David Bustamante.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Posee rincones muy encantadores.
San Vicente de la Barquera, marinero y pescador donde los haya, es uno de los pueblos más bonitos de Cantabria, no sólo por su bonito casco histórico o por su belleza natural, sino también por su situación privilegiada, abrazada por el mar, entre las rías de Rubín y Pombo, y en pleno Parque Natural de Oyambre, a los pies de los Picos de Europa, un perfecto telón de fondo.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Entorno de San Vicente de la Barquera.
Fundada por Alfonso I a mitad del s. VIII, nosotros visitamos su impresionante conjunto medieval, declarado como Conjunto Histórico Artístico, además de disfrutar de su gastronomía, tal y como vais a ver si seguís leyendo.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Puente de la Maza.
Entramos a la villa por el famoso Puente de la Maza, que con alrededor de 500 metros de largo, nos permite cruzar la ría de San Vicente. Sustituyó a otro de madera allá por el s. XV, aunque el puente actual es de la época de Carlos III, es decir del s. XVIII.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Torre del Preboste y Puerta de La Barrera o de Santander.
Aparcamos en las inmediaciones de la Torre del Preboste, un torreón ubicado en plena Puebla Vieja (casco antiguo) levantado en el siglo XIII, adosado a la antigua muralla junto a la que fue construida, eso sí, ha sufrido varias remodelaciones, que, además de ser la defensa de la Puerta de La Barrera o de Santander, entrada a la antigua villa, tenía como función cobrar el diezmo a la gente que accedía por allí a San Vicente.También ha sido usada como Cárcel Pública, aunque en la actualidad se utiliza para albergar exposiciones temporales.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera.
A escasos metros de allí, ya dentro de la Puebla Vieja,  se eleva el Palacio de la Familia Corro o Ayuntamiento, un palacio renacentista del Inquisidor Corro, del s. XVI, construido para albergar un hospital y acoger a los enfermos pobres y peregrinos del Camino de Santiago. Destaca su fachada plateresca donde podréis ver los escudos o blasones de la familia fundadora.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Hospital de la Concepción.
Mirando el Ayuntamiento, nos dirigimos a la izquierda hacia la Iglesia de Santa María de los Ángeles, pero nos encontramos antes con las ruinas del Hospital de la Concepción, que en el s. XVI fue refugio de antiguos peregrinos a Santiago de Compostela.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Iglesia de Santa María de los Ángeles.
Ya en lo más alto del casco antiguo, dominando el skyline de San Vicente de la Barquera desde que se terminara de construir en el s. XVI después de 3 siglos de obras, está la Iglesia de Santa María de los Ángeles, de estilo gótico montañés, declarada Bien de Interés Cultural en 1931.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Vistas desde el mirador de la iglesia.
La iglesia, icono de la villa, posee un mirador en su parte trasera con unas panorámicas preciosas.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Castillo del Rey, San Vicente de la Barquera.
Regresamos de nuevo al Ayuntamiento, dejándolo detrás seguimos avanzando hacia la parte nueva de la población, descendiendo por el Casco Antiguo hasta encontrarnos con el Castillo del Rey, buen ejemplo de arquitectura defensiva de la zona, construido en 1210 y declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento en 2002. Los niños no quisieron entrar y nosotros no les insistimos, así que poco más podemos contar.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Pedazo mariscada que nos metimos entre pecho y espalda.
Ya en la parte nueva, repleta de soportales, pórticos y con multitud de bares y restaurantes, hora de cenar, no tuvimos más remedio que dejarnos llevar por el estómago y decidimos hacer un extra cenando una exquisita mariscada acompañada por un riquísimo vino blanco.

San Vicente de la Barquera, Cantabria.
San Vicente de la Barquera, Cantabria.
San Vicente de la Barquera, Cantabria.
Bonita de día y también de noche.
Un helado y un paseo y se nos hizo de noche, así que al rato nos fuimos al camping, donde los niños todavía tuvieron tiempo de irse a jugar con otros niños hasta la hora de dormir.

Castro Urdiales, Cantabria.
Castro Urdiales, Cantabria.
A la mañana siguiente, ya con la energía renovada tras el descanso nocturno y el desayuno, recorrimos los poco más de 100 kilómetros que nos separaban de Castro Urdiales en algo más de una hora, y tras aparcar en el aparcamiento cubierto que hay bajo la oficina de turismo y pedir un plano allí, empezamos la visita a la ciudad.

Castro Urdiales, Cantabria.
Castro Urdiales. Edificio Salvarrey a la izquierda.
Ya en esa zona, repleta de bellos edificios modernistas, nos llama la atención el Edificio Salvarrey, de 1901, pintoresco donde los haya, un edificio de viviendas con planta baja y cuatro alturas y fachada monumental asimétrica, orientado hacia el mar.

Castro Urdiales, Cantabria.
Plaza del Ayuntamiento, Castro Urdiales.
Castro Urdiales, Cantabria.
Ayuntamiento de Castro Urdiales.
Seguimos avanzando hacia la iglesia para conocer su conjunto urbano, de origen medieval, nombrado Conjunto Histórico en 1978, hasta llegar al Ayuntamiento o Casa Consistorial, de 1654, con soportales y arcos en el piso inferior y balconada corrida en el superior, en el que destaca la torre central.

Castro Urdiales, Cantabria.
Casa Consistorial o Ayuntamiento de Castro Urdiales.
A mi personalmente me recordó un poco a la arquitrectura de ciertos edificios en Italia, como por ejemplo al Ayuntamiento de San Marino, que aunque no es Italia, está en su "territorio".

Castro Urdiales, Cantabria.
Iglesia de Santa María de la Asunción.
Castro Urdiales, Cantabria.
Iglesia de Santa María, Castro Urdiales.
Dejamos atrás el Ayuntamiento y llegamos a la Iglesia de Santa María de la Asunción, de los s. XII al XV, la mejor obra gótica de Cantabria, a la que entramos unos minutos.

Castro Urdiales, Cantabria.
Interior de la Iglesia de Santa María de la Asunción.
Me vais a permitir que no me enrolle demasiado con explicaciones sobre ella, después de haber visitado miles de iglesias, ya sólo algunas de ellas merecen mi admiración.

Castro Urdiales, Cantabria.
Castillo-faro de Castro Urdiales.
Junto a la iglesia está el Castillo-faro, de pequeñas dimensiones, cuyo interior nos defraudó un poco (alberga pequeñas exposiciones temporales), pero no las vistas que se obtienen desde allí tanto de Castro Urdiales como de la Iglesia.

Castro Urdiales, Cantabria.
La Iglesia de Santa María vista desde el Castillo.
Poco más allá tenemos el bello puente medieval y la ermita de Santa Ana, con lo que finalizamos nuestra corta, pero intensa visita a Castro Urdiales, y es que Cantabria tiene mucho que ver, y sólo disponíamos de una semana, de modo que, esto fue todo, de aquí volvimos al coche para desplazarnos hasta otro punto de la comunidad del que hablaré en unos días.

Castro Urdiales, Cantabria.
Vistas de Castro Urdiales desde su Castillo.
Finalizaré el artículo con dos curiosidades que, si bien no tienen importancia para los que leéis este texto, si que son anécdotas que me gustaría recordar cuando vuelva a leer estas líneas. Casualmente en la oficina de turismo escuché hablar a dos personas con un acento igual que en la zona de Castellón, cuando les pregunté, resultó que eran de Villarreal, y casualmente uno era cuñado de un compañero de trabajo que flipó cuando le enviamos una foto juntos...la otra anécdota es más bien un agradecimiento a los profesionales que atendieron y curaron a Yolanda una herida infectada que tenía en la rodilla después de una caía un par de días antes.

Castro Urdiales, Cantabria.
Castro Urdiales, Cantabria.

4 Comments:

OM Viajes y Relatos said...

Una ruta muy interesante y detallada para viajar con niños. Tomamos nota para cuando regresemos a Cantabria. Muchas gracias!

Jordi MIL VIATGES said...

No se si me gusta más San Vicente de la Barquera o el pedazo mariscada que ols metísteis entre pecho y espada. La verdad es que es un lugar perfecto para ello, pues la vida marinera rezuma por todas partes en este pueblo.
Me quedé con ganas de conocer Castro Urdiales.
Ya veo que merece la pena.

Hector Arenós Marco said...

OM Viajes y Relatos, la zona es ideal para niños.

Jordi, Castro Urdiales es pequeño, en medio día te lo ventilas.

Ma José Gragera Canós said...

Hicisteis un buen viaje donde os dejasteis poco. El Norte nos encanta con esos paisajes, esos pueblos, su costa... es muy recomendable y no está demasiado masificado. Nos queda el País Vasco, del que conozco las ciudades y por encima. Tus posts y consejos nos servirán para cuando vayamos.
Un abrazo, familia.