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lunes, 23 de diciembre de 2019

Qué ver y hacer en los alrededores de Pamplona, Foz de Lumbier, foz de Arbayún, Castillo de Javier y Sangüesa-Parte 4

Tras desayunar, pusimos rumbo al Este de Navarra, a unos 35 kilómetros de Pamplona, para hacer un corto recorrido a pie por la Foz de Lumbier.

La Foz de Lumbier, Navarra.
De camino al acceso de la Foz de Lumbier.
Pero antes de seguir os preguntaréis qué son las foces, pues son profundos cortes originados por el curso de un río, lo que en mayor parte de España se denominan hoces, cañones o gargantas, aquí en Navarra son foces o foz en singular.

La Foz de Lumbier, Navarra.
La Foz de Lumbier, Navarra.
Una vez llegamos a la localidad de Lumbier, en la rotonda de la entrada, giramos a la derecha para llegar al aparcamiento, a pocos metros del acceso a la garganta. En teoría se paga 2€ por aparcar, pero dado que no había nadie en la caseta, ni parquímetros, ninguno de los pocos vehículos allí estacionados abonó nada.

La Foz de Lumbier, Navarra.
En verano os podéis incluso bañar.
De todos modos, si tenéis más tiempo que nosotros y necesitáis más información, en la Playa Mayor de Lumbier está el Centro de Interpretación de las Foces, donde os ayudarán en lo que necesitéis, ya que además es oficina de turismo y punto de información ornitológica.

La Foz de Lumbier, Navarra.
Es un recorrido muy fácil.
También debéis saber que la excursión que os propongo es fácil, ideal si, como en nuestro caso, vais a viajar con niños por Navarra, dado que se avanza en todo momento por un camino ancho, cómodo y sin desnivel, además el recorrido es corto (alrededor de 1.300 metros) y no os llevará más de hora y media entre ida y vuelta, dado que es lineal.

La Foz de Lumbier, Navarra.
Ideal si viajáis con niños.
La foz de Lumbier es un desfiladero o cañón excavado por el río Irati sobre la roca caliza, una de las gargantas más espectaculares de Navarra, un paisaje labrado a lo largo de millones de años por la acción del río Irati. Aislado durante siglos, hasta que se realizó un trazado para el tren Irati, el primer tren eléctrico de España, que comunicó Pamplona con Sangüesa entre 1911 y 1955, se ha logrado conservar una singular vegetación.

La Foz de Lumbier, Navarra.
Está repleto de buitres leonados.
Otro de los puntos fuertes de la foz son la gran cantidad de buitres leonados que sobrevolaban nuestras cabezas, que anidan cerca de este río de limpias y frescas aguas, en los árboles que nacen de las grietas de las paredes de 150 metros de altura, y si tenéis suerte también podréis ver algún quebrantahuesos. Pero no sólo hay aves viviendo en este espacio natural, zorros, jabalíes, tejones o alimoches son otros de sus habitantes, eso sí, más difícil encontrarse con ellos.

La Foz de Arbayún, Navarra.
Lástima que el sol no me dejara mostraros esta belleza bien.
Tras regresar al coche, nos dirigimos al cercano mirador de la carretera NA-2160, el mirador Romanzado, desde el que se obtienen unas fabulosas vistas de la Foz de Arbayún, la reina de las foces navarras debido a su dimensión y espectacularidad, nos dejó boquiabiertos.

La Foz de Arbayún, Navarra.
Navarra, Foz de Arbayún.
Está situada entre Lumbier y Navascués, al norte de la sierra de Leire, y es la foz más inaccesible de todas, gracias a eso posee un excelente estado de conservación, e ahí que sea un refugio natural de muchas especies de animales entre las que destacan las grandes aves rapaces.

Navarra, Castillo de Javier.
Navarra, Castillo de Javier.
Después recorrimos los 35 kilómetros que nos separaban del parquing del Castillo de Javier en poco más de media hora, y una vez allí usamos las instalaciones que allí hay para refugiarnos del frío mientras nos comíamos los bocadillos que nos habíamos preparado por la mañana...una buena forma de ahorrar algo de tiempo y dinero.

Navarra, Castillo de Javier.
El exterior del castillo es precioso.
Una vez recuperadas las fuerzas nos acercamos al Castillo de Javier, conviene que os estudiéis del horario de visitas si queréis entrar en el castillo, bastante económico por cierto, eso sí, si tenéis que visitar el castillo de Olite en un mismo viaje, id primero al de Javier o el interior de este os decepcionará, aunque no por fuera, dado que la silueta dibujada por las torres almenadas que corta el horizonte es realmente preciosa, presidida por la Torre del Homenaje o San Miguel.

Navarra, Castillo de Javier.
La Basílica Nueva es una iglesia adosada al castillo.
El castillo, declarado Bien de Interés Cultural en 1994, es del s.X y fue donde nació y vivió San Francisco Javier, hijo de los Señores de Javier, patrón de Navarra. A principios de marzo, se suele venir en masa, en peregrinación, en las llamadas Javieradas. En 1892 y 1952 se realizaron obras de restauración que le devolvieron su aspecto actual.

Sangüesa o Zangora, Navarra.
Sangüesa o Zangora, Navarra.
A 6 kilómetros del castillo de Javier, con una población de poco más de 5.000 habitantes, se encuentra Sangüesa (Zangora en Euskera), dentro de lo que es el Camino de Santiago.

Sangüesa o Zangora, Navarra.
Arte urbano en Sagüesa.
Nuestra intención era pasear por las viejas calles de Sangüesa, deteniéndonos en alguno de sus espléndidos edificios, prueba de su rico patrimonio histórico-artístico tras la pujanza económica y social que atrajo durante la Edad Media a comerciantes, peregrinos y artistas.

Este paseo por el casco histórico, descubriendo la monumentalidad de Sangüesa, declarado Bien de Interés Cultural, nos detuvo por instantes frente a los siguientes lugares:

Casa Consistorial o Ayuntamiento de Sangüesa.
Casa Consistorial o Ayuntamiento de Sangüesa.
La Casa Consistorial, palacete de estilo renacentista construido en 1570 sobre una de las alas del palacio de los reyes de Navarra, que posee una preciosa galería porticada. Se trata de uno de los Ayuntamientos más antiguos de Navarra.

Palacio de los reyes de Navarra o del príncipe de Viana.
Palacio de los reyes de Navarra o del príncipe de Viana.
Tras el ayuntamiento está el Palacio de los reyes de Navarra, denominado también del Príncipe de Viana, un palacio fortificado medieval, que recuerda la época en que Sangüesa fue corte de los Reyes de Navarra. Tras la Conquista de Navarra sirvió para alojar a las tropas invasoras, sufriendo un progresivo deterioro. Actualmente conserva su ala defensiva, donde se alzan sus torres almenadas.

Iglesia Santa María la Real de Sangüesa.
Iglesia Santa María la Real de Sangüesa.
No muy lejos de allí, junto al puente, al principio de la calle Mayor y frente a la oficina de turismo se eleva la Iglesia Santa María la Real, iglesia románica de tres naves declarada Monumento Nacional de España en 1889, donada en 1131 por Alfonso I el Batallador a la orden de San Juan de Jerusalén. . La torre de planta octogonal es gótica, de los siglos XIII-XIV.

Sangüesa. Portada románica de Santa María la Real.
Sangüesa. Portada románica de Santa María la Real.
Lo que ha hecho famosa a esta iglesia, su tesoro más preciado, es la gran portada románica, que constituye una de las obras más interesantes y complejas del arte medieval navarro. Además de representaciones religiosas hay múltiples relieves de rico simbolismo. Leodegarius, un maestro de Borgoña, firma la imagen de Santa María que decora la segunda columna del lado izquierdo en el primer cuerpo. Ante el retraso de la obra, el rey retira a Leodegarius de la dirección de la misma, y se la entrega al experimentado y viejo Maestro de San Juan de la Peña, que la termina. En su interior, el retablo mayor es plateresco (1550-1570), de Jorge de Flandes (que residió en Sangüesa desde 1554 hasta su muerte en 1586).

Sangüesa. Palacio de Añués y  Palacio de Íñiguez-Abarca.
A la izq. Palacio de Añués y a la der. Palacio de Íñiguez-Abarca.
Siguiendo por la calle Mayor nos encontramos con los Palacios de Añués, del s. XV y a su lado la casa o Palacio de Iñiguez-Abarca, del s. XVIII, renacentista, donde destaca la galería de arcos en la planta superior y gran alero de madera. Ambos están sin restaurar.

Sangüesa, Palacio de los Marqueses de Valle-Santoro.
Sangüesa, Palacio de los Marqueses de Valle-Santoro.
Giramos a nuestra derecha en la calle Alfonso el Batallador para admirar el Palacio de los marqueses de Valle-Santoro, del siglo XVII, actual Casa de Cultura, construido por un virrey de la Nueva España. Construido con planta baja de sillería y el resto de ladrillo, está coronado por uno de los aleros de madera más espectaculares de Navarra, con numerosos canes con forma de animales.

Sangüesa, Palacio de los Marqueses de Valle-Santoro.
El impresionante alero de madera del palacio.
Presenta una interesante escalera interior y una gran influencia colonial, como se demuestra en su notable portada principal, con el escudo de armas familiar y elementos indianos que se explican por el hecho de haber sido construido por un antiguo virrey de Nueva España.

Sangüesa, Iglesia de San Salvador.
Sangüesa, Iglesia de San Salvador.
Siguiendo por la calle Alfonso el Batallador llegamos a la iglesia de San Salvador, un edificio gótico construido entre los siglos XIII y XIV cerrado desde 2001 por problemas estructurales en el coro. En 1602 se añadieron sendas capillas en el lado del evangelio.

Sangüesa, Iglesia de Santiago el Mayor.
Sangüesa, Iglesia de Santiago el Mayor.
El último de los lugares que visitamos fue la Iglesia de Santiago el Mayor, de origen románico,  que aunque consta en un documento pontificio de 1144, sus obras no concluyeron hasta el siglo XIV (1365), hasta concluir la torre campanario. Esta iglesia se levantó para poder acoger a la población local y a los muchos peregrinos que pasaban por la ciudad. La de Santa María es una pequeña iglesia que resultaba insuficiente para acoger a tantos feligreses y caminantes de la Ruta Jacobea; por eso se vio la necesidad de levantar un nuevo templo dedicado al Apóstol Santiago, que ha sido de siempre la parroquia principal de la localidad. En el siglo XVIII se realizaron cambios en su mobiliario y se le añadió una nueva capilla.

5 Comments:

Eduardo Pardo said...

Hola.

A mi Pamplona, no me llama mucho, pero su entorno es extraordinario, con pequeñas poblaciones llenas de encanto y rodeado de sierras de gran belleza y muy cerca de los pirineos.

A excepción de Sangüesa, conozco el resto de destinos, a los que se le puede añadir, la sierra de Urbasa, con sus hayedos o el nacimiento del río Urredera y la sierra de Aralar.

Un saludo

Jordi said...

El arte callejero o urbano ha venido para quedarse. Que paravilla estos murales de Sagüesa. La verdad es que estos viajes por comarcas menos pobladas y con menor presión turística son una maravilla. Suele comerse muy bien y a precios moderados. Y si además permite visitar maravillas como el Castillo de Javier o esta foz de Lumbier, de la que jamás había oído hablar, ya resulta estupendo.

Unknown said...

Al leer vuestro post me habéis hecho recordar que visité el Castillo de Javier hace muchos años, en una viaje hacia los Pirineos (creo recordar, hace tanto que la verdad es que lo recuerdo mal). Me pareció impresionante cómo me impresionante me parece el paisaje que nos muestras de la Foz de Lumbier. Me ha recordado un poco a las hoces del río Duratón, y por lo que contáis, en ambos lugares se pueden ver buitres. :)

Pasaporte a la tierra said...

Interesante post sobre el pirineo navarro, nosotros estuvimos cerca de esta zona navarra hace unos años y fue un viaje que nos encantó por su naturaleza y gastronomía.

Me ha gustado mucho especialmente la parte del Foz de Arbayún, la garganta con los buitres leonados. Los viajes para avistar animales son mis favoritos.

Enhorabuena familia!!

A seguir explorando juntos el mundo.....

Los Viajes de Héctor said...

Eduardo, los destinos que aconsejas ya los tengo en mente para la próxima.

Jordi, el arte urbano nos encanta. La Foz de Lumbier es ideal para pasar una mañana o tarde en familia, más en verano.

No conozco las hoces del río Duratón, lo apunto.