Continuamos con las visitas al Norte de la Ciudad Prohibida, pues dejamos el artículo con nuestra visita al Templo de los Lamas de Beijing.
China, Pekín o Beijing, Templo de Confucio. |
Ni cinco minutos de paseo atravesando parte de un hutong separan el Templo de los Lamas del Templo de Confucio (北京孔庙), otro de los imprescindibles de Pekín, aunque no tan bonito como el de los Lamas, por si vais justos de tiempo.
La arquitectura de estos templos es preciosa. |
La restauración llevada a término en los últimos años le ha devuelto su antiguo esplendor de cuando fue inaugurado en 1302, así que merece la pena pagar los 30 yuanes por entrar (ojo, abre de 8:30 a 17:00) a pesar de ser un templo mucho más pequeño que la Lamasería, eso sí, son 22.000 m².
China, Pekín o Beijing, Templo de Confucio. |
El Templo de Confucio y Museo Guozijian, que abrigó el Colegio Imperial o Imperial Academy de Beijing durante las dinastías Yuan, Ming y Qing, es ahora un museo que consiste en varias salas académicas y estelas de piedra (hay 198 estelas grabadas con los nombres, lugares de origen y clasificaciones de 51.624 Jinshi de las dinastías Yuan, Ming y Qing) y muestra el sistema educativo de la China imperial, donde se explican las enseñanzas del maestro y otros clásicos confucianos. Todos los edificios se siguen utilizando, incluyendo ceremonias de graduación de estudiantes.
China, Pekín o Beijing, Templo de Confucio. |
Como curiosidad os diré que el Templo de Confucio es el segundo templo de veneración de Confucio más grande de China, después del de Qufu, la ciudad natal de Confucio, y tiene, aparte de pabellones de culto, una parte de exposición donde se explica la vida y obra de Confucio.
China, Pekín o Beijing, Templo de Confucio. |